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Herramientas de Educación Ambiental (Formador de Formadores – Ecoherencia – Coín (Málaga)

Lugar: Coín (Málaga)
Fecha: del 13 al 18 d Abril 2015
Precio: 420 /persona (Consultar descuentos para desempleados y estudiantes)
email: maria@ecoherencia.es
Formulario de Inscripción
Web del Curso

¿Te dedicas a la formación en permacultura, agroecología o cualquier rama del desarrollo sostenible? Pues te interesa este curso diseñado por Ecoherencia especialmente para formadores, educadores y facilitadores.

El objetivo del seminario es dotar a los participantes de la capacidad de transmitir de manera clara y práctica los conceptos necesarios en materia de medio ambiente, agroecología, permacultura, resiliencia, desarrollo sostenible, etc. así como la planificación y programación y gestión de eventos y actividades relacionadas con estos temas para terceros.

El curso consta de 36 horas lectivas divididas en 6 días y existen varias modalidades de inscripción, incluyendo alojamiento y almuerzo, así como descuentos especiales.

Esquema Curso Formadores

Esquema Curso Formadores by Ecoherencia

Ecoherencia

Ecoherencia SCA es una cooperativa andaluza sin ánimo de lucro . Su objetivo es crear resiliencia socio-ecológica (es decir, capacidad social de sobreponerse a situaciones adversas o bien la capacidad de un ecosistema de adaptarse y tener éxito ante una situación de degradación). Una elasticidad medioambiental obtenida a través de la formación y la investigación en educación ambiental, restauración de ecosistemas, agroecología y permacultura.

Desde hace más de 10 años este colectivo afincado en Coín (Málaga) lleva ofreciendo la experiencia de sus miembros en cursos, talleres, artículos, formaciones, manuales, etc. 

Foto: Roberto González/Larutanatural

Tu Huerto en una Espiral

Uno de los principales objetivos que Larutanatural se plantea en cada una de sus acciones es crear un vínculo cada vez más fuerte entre todas las personas que tienen un interés común por el entorno que nos rodea, por nuestra soberanía alimentaria y la divulgación libre del conocimiento sobre la naturaleza y lo que de ello se deriva. Por eso, el poder contar en este curso con más de 40 personas entre participantes y organizadores, ayudantes y amigos, es un hecho muy reseñable que pone de manifiesto el interés creciente que existe por todos estos temas. De hecho los 27 participantes inscritos divididos entre los dos días del fin de semana son una muestra bastante heterogénea de los diferentes perfiles que se están integrando (o lo están ya) en los múltipless ámbitos y círculos que la agroecología, la permacultura, el desarrollo sostenible y la ecología intentan desarrollar, escenificar y expandir. Desde profesionales jardineros como Nicolás, pasando por expertos agricultores o ganaderos como Carlos y Marcos López, hasta nuestro entrañable Antón que colaboró con su madre en la construcción de la espiral como uno más. La energía de Nanda o Javier, las ganas de saber de Jessica….en fin que no queremos dejarnos a nadie así que agradecemos a todos su participación y sus aportaciones. Habéis sido un grupo maravilloso en todos los aspectos.

Los integrantes del Curso el Sábado, 5 de Abril 2014

Los integrantes del Curso el Sábado, 5 de Abril 2014. Foto: Roberto González

Los integrantes del día 6 de Abril, con las dos espirales terminadas Foto: Roberto González

Los integrantes del día 6 de Abril, con las dos espirales terminadas
Foto: Roberto González

Durante los días previos los equipos de Larutanatural y Pumido ao Natural habíamos estado coordinándonos para tener todo preparado y dar un buen recibimiento a todos los compañeros y compañeras que se acercaron a compartir la jornada con nosotros. Bastantes amigos, socios y colaboradores de Duarte Artabe en Pumido ao Natural estuvieron siempre al pie del cañón para que todos pudiéramos estar concentrados en el curso. Kity y Pablo prepararon una comida orgánica y vegetariana con los productos de la huerta de Pumido (guiso de lentejas y verduras el Sábado y arroz y pasta con verduras el Domingo); Ana siempre atenta a cualquier detalle; Julián y Úrsula prepararon un delicioso desayuno casero preparado por ellos mismos (expertos reposteros orgánicos) y Larutanatural aderezó con una serie de pizzas caseras al estilo argentino. De todo, para que hubiera fuerzas suficientes durante la jornada.

Durante la semana anterior nos afanamos por juntar, limpiar, ordenar y clasificar los materiales necesarios para la realización de las espirales: piedras de diferentes formas y tamaños. tierra, compost, mulch, grava y arena. Todo materiales del mismo lugar donde se desarrolló el curso: la tierra donde Pumido ao Natural cultiva sus verduras, frutas y hortalizas. La Parroquia de Esmelle, cerca de la ciudad de Ferrol. Un marco inmejorable a muy pocos kilómetros de la playa y rodeado de montañas y ríos y cuya vegetación exuberante fue el mejor entorno posible para la preparación y realización del taller.

Montones de piedras clasificadas y organizadas Foto: Larutanatural - R. González

Montones de piedras clasificadas y organizadas
Foto: Larutanatural – R. González

Y preparamos y marcamos el inicio de la espiral con el objetivo de presentar a los participantes en el curso un ejemplo real, físico e “in situ” sobre lo que deberían hacer a continuación.

A partir de aquí Duarte Artabe y Hugo Cano se fueron alternando en las diferentes explicaciones tanto sobre la construcción de la espiral como en las claves para su cultivo y las características principales de esta técnica de permacultura. Además de ver sobre la espiral modelo, realizada por Larutanatural y Duarte en Octubre de 2013, y sobre varias mini-espirales, la colocación de las plantas con respecto a los diferentes estratos de humedad y posición del sol.

Además hablamos de diversos temas como las asociaciones beneficiosas entre plantas e insectos, la fabricación de compost, propiedades del mulch, métodos naturales sobre control de plagas como purines de ortiga o macerados de ajo, humus de lombriz, etc…

La espiral marcada con las primeras piedras y la zanja para los cimientos Foto: Larutanatural - Roberto González

La espiral marcada con las primeras piedras y la zanja para los cimientos
Foto: Larutanatural – Roberto González

Agradecer a Sergi Caballero el diseño de su modelo de espiral, que aunque modificada para las necesidades climáticas de la zona, nos sirvió de referente muy válido.

Más o menos para la hora de comer ambos días las espirales ya estaban terminadas a falta de acabar de rellenar con tierra unos 5cm y de las capas finales de compost y mulch o acolchado.

Si quieres saber cómo es el proceso completo de construcción de una espiral, puedes echar un vistazo a nuestro artículo donde profundizamos en el tema.

Hugo Cano explica durante un momento del curso Foto: Larutanatural - Roberto González

Hugo Cano explica durante un momento del curso
Foto: Larutanatural – Roberto González

Ya por la tarde, Inés Piatkowska nos enseñó a fabricar remedios naturales caseros a base de la plantas medicinales que podemos cultivar en nuestra espiral: jabón anti-bacterias, bálsamo, crema hidratante, aceites esenciales y alcoholes de uso tópico. Inés puso a disposición de todos muestras que pudieron llevarse a casa y las recetas correspondientes para poder reproducirlo cada uno en otro momento.

Agradecer infinitamente a nuestros colaboradores Inés Piatkowska, Roberto González, Joaquín Martín y Natalia Martín De Jorge su colaboración y entrega durante todo el fin de semana y la preparación y difusión del evento. Y por supuesto a Jotxo Cáceres su ayuda con el material técnico y edición del vídeo del curso, que podéis ver en nuestro canal de YouTube.

Detalle del documento elaborado por Larutanatural y aceite esencial de manzanilla Foto: Larutanatural - Roberto González

Detalle del documento elaborado por Larutanatural y aceite esencial de manzanilla
Foto: Larutanatural – Roberto González

Fue, en definitiva, un fin de semana lleno de emociones, conocimientos, de compartir experiencias, proyectos, ideas y donde terminamos dos espirales de 2.60 y 1.80 metros respectivamente en un diseño integrado que Duarte y Pumido ao Natural irán plantando, cuidando y cultivando y de las que todos los que participamos son en parte “dueños”.

Fotogalería:

Curso compostaje y vermicompostaje

Curso Compostaje y Vermicompostaje “L’Hort de Casa Meva”, Barcelona

Lugar: C/ Vidal i Guasch 49 Bajos. Barcelona ciudad.
Horario: 18h a 20h
Precio: 18.90€/persona
Tel: 636353620 / 93 354 13 21
email: ideasgeorgina@gmail.com

De nuevo traemos información sobre los cursos que el Colectivo L’Hort de Casa Meva está impartiendo periódicamente en Barcelona. En esta ocasión nos adentramos en el mundo del vermicompostaje, es decir, el compost de humus de lombriz.

El curso es un monográfico sobre cómo preparar tu propio compost para abonar tu huerta de manera sencilla y práctica a partir de los residuos orgánicos, tiene una duración de dos horas y será impartido por el docente  Joan Solé. Biólogo. Autor: “El Huerto ecológico.Un oasis de vida“.

Se ofrecerá el próximo 28 de Marzo, Viernes. Quedan pocos días así que si estás interesad@ sigue este enlace para apuntarte o recibir más información.

 

Aula Curso Vermicompostaje

Aula Curso Vermicompostaje

By HenriBlock

¿Sabes qué son los “transgénicos”?

En la terriblemente significativa película documental “El mundo según Monsanto” (“The world according to Monsanto“) un satisfecho y risueño agricultor norteamericano nos invita (a los agricultores europeos en realidad) a probar el método RoundUp tm porque “francamente es muy beneficioso para el medio ambiente, es un sistema sostenible…”. RoundUp es el producto estrella que la multinacional americana Monsanto comercializa como herbicida no selectivo de amplio espectro: glifosato. Quiere decir que este producto es capaz de acabar con prácticamente cualquier tipo de planta o arbusto, incluidos y sobre todo, los de hoja perenne. Cualquiera menos los que han crecido a raíz de sus propias semillas, que han sido previamente modificadas genéticamente, incluyéndose un gen resistente al herbicida.

Pero adentrémonos un poco en el mundo de la manipulación genética dentro del sector agroalimentario. Exactamente, ¿qué son los GMO’s u organismos genéticamente modificados?. Básicamente un organismo genéticamente modificado es un ser vivo (animales, plantas y microorganismos en general) que ha visto modificado su ADN de una manera imposible de producirse de forma natural. Es decir, es el hombre el que artificial y externamente altera la composición genética natural de un organismo para transformarlo en otro o dotarle de una serie de características concretas, como hemos visto en el caso del RoundUp de Monsanto. La adaptación de las técnicas de biotecnología moderna o también llamadas “técnicas recombinativas de ADN” han permito incluso seleccionar genes indivuduales y transferirlos de un organismo a otro hasta entre especies sin “parentesco genético”. Las múltiples aplicaciones derivadas de este tipo de nano-tecnología son aprovechadas en una amplia gama de campos y sus repercusiones beneficiosas para la sociedad son, en muchos casos, incuestionables. Así la medicina moderna debe algunos de sus avances más actuales al desarrollo de los GMO tanto en la búsqueda de nuevos remedios para determinadas enfermedades como en la producción de productos terapéuticos y hasta en la creación de injertos humanos que han revolucionado los quirófanos de algunos hospitales. También la industria se ha visto beneficiada con el descubrimiento de nuevos materiales derivados de la combinación del genoma de diferentes materias primas (fibras para multitud de usos). En la industria ganadera la implantación de este tipo de técnicas ha dado lugar a animales más resistentes a patologías que normalmente solían ser mortales.

 Básicamente un organismo genéticamente modificado es un ser vivo (animales, plantas y microorganismos en general) que ha visto modificado su ADN de una manera imposible de producirse de forma natural. Es decir, es el hombre el que artificial y externamente altera la composición genética natural de un organismo para transformarlo en otro o dotarle de una serie de características concretas, como hemos visto en el caso del RoundUp de Monsanto

Sin embargo, el uso más comúnmente extendido de los GMO es la modificación genética de organismos destinados al consumo humano y se expande por el campo de la agricultura. Según la ISAA (International Service for the Acquisition of Agri-Biotech Applications, en sus siglas en inglés) había en 2009 15 países denominados Biotech Mega countries, algo así, si se nos permite la expresión, como países mega transgénicos o países que cultivan más de 50.000 (cincuenta mil) hectáreas de cultivos transgénicos. España ocupaba el puesto 14 con sus cultivos de maíz MON 810 que aglutinan aproximadamente 116.000 hectáreas, siendo el primer país de la UE en superficie de cultivo transgénico con amplia ventaja sobre la República Checa y Portugal, que no llegan a las 50.000. Esta organización, ISAA, se congratula del aumento de 0.7 millones de agricultores que en 2009 se sumaron a los 13.7 millones ya existentes en 2008. Estos datos nos indican claramente que la producción de cultivos transgénicos está aumentando progresivamente en todo el mundo, especialmente en las llamadas potencias emergentes: India, Argentina, Brasil o la ya consolidada potencia de China. Como ejemplo basta decir que el porcentaje de adopción de soja transgénica aumentó en Brasil del 10% al 90% aproximadamente entre 2003 y 2009.

Fuente: ISAA, 2009

Fuente: ISAA, 2009

Los defensores del uso de la biotecnología en la agricultura y sus aplicaciones dentro de la industria alimentaria aseguran que los transgénicos son la única respuesta posible a los retos que la demanda alimentaria está ofreciendo y seguirá experimentando en los próximos años teniendo en cuenta que la población mundial aumenta en progresión geométrica y los recursos en progresión aritmética, que decía Malthus. Además esgrimen como uno de los paradigmas de los beneficios del uso de los GMO en la agricultura el ingente beneficio económico que supone el ahorro en productos químicos el uso de herbicidas de amplio espectro como el RoundUp. Sin duda son argumentos de peso y podríamos debatir hasta qué punto son ciertos. No obstante si alguien quiere profundizar más en las teorías economicistas auspiciadas por todo el conglomerado de organizaciones, asociaciones, ongs, científicos, etc… aquí os dejamos un link a un debate en el que conocidos lobbystas del sector de la biotecnología agrícola como Soledad de Juan de la Fundación ANTAMA , cuyo presidente es Director Gerente de Syngenta en España, entran de lleno en el tema de los beneficios que los transgénicos, a todos los niveles, generan para la vida humana; o el organizador José Miguel Mulet, conocido paladín de la introducción y uso de los alimentos transgénicos, para el que  “La comida es una tecnología y no existe nada natural”.

Porcentaje soja transgénica Brasil. Fuente: http://www.isaaa.org/resources/publications/briefs/41/executivesummary/default.asp

Porcentaje soja transgénica Brasil. Fuente: ISAA

 

Sin embargo, el 9 de Marzo de 2012 7 países vetaron la propuesta de la Presidencia de turno en este caso representada por el Gobierno de Dinamarca, para permitir el uso y cultivo generalizado de semillas transgénicas en EuropaBélgica, Gran Bretaña, Bulgaria, Francia, Alemania, Irlanda y Eslovaquia. Una semana después y a raíz del escándalo provocado por el herbicida Lasso en el que Monsanto fue condenada por un tribunal de Lyon por intoxicación, Francia anunciaba también la prohibición temporal del maíz transgénico de Monsanto MON810 (la entrada en español ha sido borrada).

El 18 de Septiembre de 2012 millones de personas se congregaron en las calles de todo el mundo para mostrar sus repulsa por las prácticas que la multinacional Monsanto viene practicando en todo el mundo desde hace más de 50 años. El hecho de que fuera una de las noticias del día en la prensa generalista (RT news) pone de manifiesto la enorme repercusión que tuvo el evento. Desde ese día la palabra Monsanto y el concepto de transgénico anda rondando la opinión pública y genera agrias polémicas en foros de debate, redes sociales y medios de comunicación. De hecho, la presión social y el trabajo de organizaciones y asociaciones que luchan contra la implantación de este tipo de cultivos, además de ciertos escándalos como el mencionado anteriormente y otros, llevaron a Monsanto a anunciar el pasado Julio que renunciaba al desarrollo de nuevos tipos de cultivos en la Unión Europea retirando las cinco peticiones que tenía en marcha en ese momento y que desde entonces, se dedicaría a trabajar en los países donde fueran aceptados sus métodos por los Parlamentos representativos y por sus leyes como en el caso de España, Portugal y, recientemente, Suecia. La última en sumarse al carro de las prohibiciones ha sido México, donde el lobby neoliberal está llevando a cabo una profusa labor de implantación y familiarización del concepto a través de universidades, foros de debate y publicidad.

Si, tal y como aseguran los defensores de la biotecnología agrícola en sus estudios científicos, no existe riesgo ninguno para la salud humana y si tal y como la propio FAO a través del Codex Alimentarius ha establecido bajo el criterio de equivalencia sustancial en la comparación de los GMO con sus equivalentes naturales (aquí un manual al respecto donde la FAO instruye sobre el tema), no hay ningún índice real que nos lleve a pensar que estos organismo tengan una consecuencia en la salud de los consumidores; si esto es así, ¿por qué tanta alarma? ¿por qué tantas sentencias contrarias a los intereses de las multinacionales que representan este tipo de agricultura? ¿Por qué tantas denuncias y por qué los medios generalistas no suelen llevar a sus portadas estos hechos? y, sobre todo ¿por qué más de una decena de países en todo el mundo ha vetado las actividades de Monsanto o ha prohibido el suso de sus patentes y otros muchos están estudiando hacer lo mismo? En este sentido convendría recordar lo que es el Glyfosato y el amplio historial que empresas como Monsanto, Syngenta o Bayer tienen en cuanto a sentencias millonarias por envenenar, literalmente, a localidades enteras; como ocurrió en la localidad norteamericana de Anniston donde los continuos vertidos de PCB o Policloruro de Bifenilo (utilizados fundamentalmente en aquellos años en la industria fotoquímica y eléctrica) provocaron un desbocado aumento de los niveles de cáncer en la población local (ver vídeo “El mundo según Monsanto” del minuto 6 al 15 aproximadamente). Monsanto sabía de la potencial peligrosidad de los PCB pero según un memorando interno publicado en 1966 no “podían permitirse perder un sólo dolar de negocio (“we can’t afford to lose one dollar of business“). En Diciembre de 2009 fueron multados por el Estado de Alabama a pagar una indemnización de 700 millones de dólares a los afectados. Hoy el PCB es uno de los agentes fundamentales presentes en el herbicida RoundUp (esencialmente glyfosato) y en la mayoría de agroquímicos usados en la industria agroalimentaria.

Si, tal y como aseguran los defensores de la biotecnología agrícola en sus estudios científicos, no existe riesgo ninguno para la salud humana(…)¿por qué tanta alarma? ¿por qué tantas sentencias contrarias a los intereses de las multinacionales que representan este tipo de agricultura? ¿por qué más de una decena de países en todo el mundo ha vetado las actividades de Monsanto o ha prohibido el suso de sus patentes y otros muchos están estudiando hacer lo mismo?

Por otro lado el proceso de cultivo llevado a cabo por la industria agroalimentaria lleva impreso el patrón del monocultivo. Esto implica una consecuente destrucción de la biodiversidad de la zona donde es practicado. El uso sistemático de herbicidas e insecticidas (no olvidemos que la planta es modificada para resistir el efecto mortal del veneno pero su comportamiento es eminentemente igual que el de su gemela orgánica y por tanto se ve afectada por las colonias de insectos que histórica y genéticamente polinizan o utilizan la planta en cuestión y sus flores) erradica de golpe cientos de especies autóctonas desde el nivel microbiano a los grandes pájaros. Unido a la desertificación que se produce al someter al suelo a un proceso de envenenamiento y producción sin descanso y a la deforestación de especies autóctonas como viene ocurriendo en la Amazonia brasileña, que ha tenido que ser sometida a una legislación estableciendo una moratoria en los permisos de plantaciones de soja en dicho territorio en 2006. Según escribe Liliane Spendeler, responsable de Amigos de la Tierra, en su completísimo estudio sobre los gmo y su amenaza para la seguridad “El 81% de las plantas modificadas genéticamente cultivadas en el mundo actualmente incorporan una tolerancia a un herbicida químico. La experiencia de Estados Unidos está demostrando que el uso de estos productos de síntesis aumenta con la introducción de las semillas transgénicas. Por ejemplo este aumento ha sido de un 5% en el caso de la soja modificada comparado con su equivalente y hay indicios para pensar que el aumento es mucho mayor en Argentina (Charles M. BenBrook). Así mismo un reciente estudio del Northwest Science and Environmental Policy Center demuestra que la siembra de 220 millones de hectáreas de maíz, soja y algodón transgénicos desde 1996 ha tenido como consecuencia un aumento del uso de los herbicidas de en torno a los 22 millones de kg. este hecho tiene consecuencias evidentes para el medio ambiente, tanto de contaminación de suelos, acuíferos, etcétera. como de destrucción de la biodiversidad (sic).”

Las poblaciones indígenas de Argentina y Brasil, principalmente, llevan años advirtiendo de los efectos devastadores que el glifosato tiene sobre las tierras en las que habitan. Por no hablar de las denuncias consistentes que han presentado sobre las funestas consecuencias que tiene para la salud. Como así lo determinó Laboratorio de Embriología Molecular del Conicet-UBA (Facultad de Medicina) en su estudio. También es digna de mención la web http://gmoevidence.com/ que recoge estudios veraces sobre las evidencias del daño que los GMO ocasionan a los seres vivos.

by AAA (creative commons)

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Por último y no menos importante está la vertiente político-económica del tema. La generalización de los monocultivos siempre ha llevado consigo la depauperización de los pequeños agricultores, incapaces de competir en precio y en producción con los grandes latifundios. El hecho de que empresas como Monsanto o Sygenta hayan patentado las semillas que cultivan quiere decir que tienen los derechos absolutos de explotación, desarrollo y comercialización de los mismos. Así ningún agricultor podrá cultivar y comercializar sus productos si antes el propietario no le ha dado el pertinente permiso. Durante muchos años los cultivos de miles de agricultores en Brasil, por ejemplo, se vieron contaminados con las semillas de soja modificada patentada por Monsanto llevados a sus campos por el viento, los pájaros o los insectos de forma natural. Monsanto demandó a todos aquéllos cuyas cosechas llevaran trazas de su producto, y resultaron ser muchas. El resultado fue que la mayoría de ellos se vio obligado a reconvertir su agricultura a la biotecnología ya que no podían pagar las deudas contraídas. Estas pequeñas economías locales se ven totalmente supeditadas a Monsanto que les suministra tanto las semillas como el herbicida, creando un círculo económico cuyo eje es precisamente el sector privado de la biotecnología agroalimentaria.

El uso sistemático de herbicidas e insecticidas (no olvidemos que la planta es modificada para resistir el efecto mortal del veneno pero su comportamiento es eminentemente igual que el de su gemela orgánica y por tanto se ve afectada por las colonias de insectos que histórica y genéticamente polinizan o utilizan la planta en cuestión y sus flores) erradica de golpe cientos de especies autóctonas desde el nivel microbiano a los grandes pájaros.

En España el cultivo, uso y comercialización de los productos transgénicos está regulado por la Ley 9/2003 del 25 de Abril de ese mismo año mediante el cual se establece que una de las obligaciones de las Administraciones Públicas es “realizar una evaluación previa de los riesgos para la salud humana y el medio ambiente”. Al final son las Comunidades Autónomas las que tienen la mayor parte de responsabilidad en el proceso de emisión de licencias, ya que gestionan la petición, con lo que eso conlleva a nivel de política de partidos, financiación de los mismo, fundaciones, etc…Teniendo en cuenta que España se ha convertido en el laboratorio de Monsanto en Europa y que el crecimiento de este año ha sido del 13%, según nos informa J. Manuel Mulet en una preocupante entrevista publicada el pasado 18 de Octubre por El País, parece bastante dramático el hecho de que los poderes públicos evalúen de esa manera tan trivial los riegos para la salud pública derivados del RoundUp y similares.

No sabemos qué alcance, a todos los niveles de la sociedad, tendrá el progresivo avance de esta tecnología. Lo que sí sabemos es que el cultivo orgánico y la apuesta por la biodiversidad son siempre sinónimo de salud y de que el uso de herbicidas como el RoundUp no genera un impacto positivo, se mire por donde se mire, en el medio ambiente. Por eso desde Larutanatural animamos a nuestros lectores a investigar por sí mismos y ser muy precavidos a la hora de enfrentarse a los productos genéticamente modificados, apostar por lo orgánico y lo local tenga o no la etiqueta ecológica (que ese es otro tema, por mucho que se empeñen en desviar la atención los profesionales del lobby como Mulet o la fundación ANTAMA) y demandar la información necesaria a las Instituciones Públicas implicadas, como el Consejo Nacional de Bioseguridad.

 

by AAA (creative commons)

por CNCD

El negocio de los agrocombustibles: un modelo insostenible.

La escasez de combustibles fósiles es una amenaza para la sociedad industrial. La Agencia Internacional de la Energía(AIE) ha reconocido que la producción máxima de petróleo (pico del petróleo) ocurrió en 2006 y que la extracción mundial no puede satisfacer la demanda. Bajo estas circunstancias algunos investigadores y técnicos mantienen que los agrocombustibles pueden ser una alternativa para mantener el actual sistema productivo.

Las sociedades industriales actuales son completamente dependientes de los combustibles fósiles: la producción de comida,  bienes industriales, transporte, turismo, administración, sistemas de salud… no pueden ser desarrolladas sin el imput energético basado en el carbón, el petróleo y el gas natural.  (IEEE, 2011; Leprince et al, 1967).

De unos años hacía hoy ha surgido el debate a nivel mundial sobre la necesidad de sustituir paulatinamente, suplir por completo, parcialmente o mezclar los biocombustibles con los derivados del petróleo. (Graft, 2006).

La agricultura moderna depende totalmente de los combustibles fósiles: 100 millones de tractores en el mundo funcionan con gasóleo, los fertilizantes sintéticos son producidos a partir del gas natural, pesticidas, herbicidas y fungicidas son  productos derivados del petroleo o del gas natural  (Gever et al, 1986). La escasez de petróleo por cuestiones geopolíticas es por tanto una seria amenaza a la estabilidad social. Infelizmente para la economía global el agotamiento de los combustibles fósiles es una realidad como la propia Agencia Internacional de la Energía ha reconocido en su último outlook: “la era de los combustibles fósiles está lejos de acabar pero la preponderancia de estos decrecerá” (IEA, 2011).

De hecho, aparte de la propia AIE, las principales petroleras ya han reconocido que el cenit de máxima producción del petróleo se alcanzó alrededor de 2006 y que tras esta fecha la extracción anual de petróleo crudo ha  venido decreciendo debido al agotamiento de las reservas mundiales. (IEA, 2011). Por último, el hecho de que la demanda ha superado la capacidad de extracción ha forzado un importante incremento de los precios.

Extracción (verde), consumo (rojo) en millones de barriles por día y precios del petróleo durante la última década (Fuente: AIE)

Extracción (verde), consumo (rojo) en millones de barriles por día y precios del petróleo durante la última década (Fuente: AIE)

 

Definición y tipologías de agrocombustibles.

Por biocombustible se entiende todo combustible procedente de la biomasa, es decir, de organismos recientemente muertos o sus desechos metabólicos tales como el estiércol de vaca o el guano (excrementos de murciélago).

Los biocombustibles más utilizados son el bioetanol y el biodiesel. El primero, también llamado alcohol carburante, se extrae a partir de remolacha, caña de azúcar, sorgo, cebada, trigo, yuca y maíz. Por el contrario, el biodiesel se obtiene a partir de aceites vegetales ya utilizados o producidos expresamente para ello. La soja es el principal cultivo proveedor de biodiesel, siendo importante también el girasol.

De unos años hacía hoy ha surgido el debate a nivel mundial sobre la necesidad de sustituir paulatinamente, suplir por completo, parcialmente o mezclar los biocombustibles con los derivados del petróleo. (Graft, 2006).

Los principales países productores de cultivos base para el bietanol son: Brasil y EEUU con casi la mitad de la producción mundial cada uno. No obstante Nigeria pretende que su producción de yuca sea destinada a la producción de Bioetanol. Lo mismo podríamos decir de la India con respecto al sorgo. Por otra parte la producción de etanol en los últimos 5 años se ha duplicado.

Con respecto a los cultivos que generan biodiesel, el principal productor es Alemania con más de la mitad mundial de la producción, le siguen otros países industrializados como Francia, Italia y EEUU. La producción de biodiesel ha crecido un 50% en el último año (Datos del Ministerio de Minería de Chile). Sin embargo los principales productores de soja son EEUU, Brasil, Argentina y China.

Consecuencias de la extensión de cultivos para agrocombustibles:

Los defensores de los biocombustibles alegan que éstos son menos contaminantes y por tanto su uso ayudaría a paliar los efectos del cambio climático.  Las principales razones dadas por estos expertos son que los motores de gasoil pueden funcionar con biodiésel y que los agrocombustibles son una fuente renovable de energía y retener carbono (Royal Society. 2008). Sin embargo, el cultivo de agrocombustbles puede crear algunos problemas: necesitan tierra (muchas veces anteriormente ocupada por vegetación natural), fertilizantes, agua y otros recursos por lo que afectan al precio de los alimentos y su densidad energética o tasa de retorno energético (TRE) es considerablemente menor a la del petróleo. (Hill et al. 2006).

Por lo tanto, podemos clasificar las consecuencias del cultivo de agrocombustibles en tres categorías:

  • Económicas: los cultivos destinados a agrocombustibles encarecen el precio de los alimentos debido a la creación de una demanda extranjera hacia estos productos generadores de combustibles, con las consecuentes repercusiones sociales en las poblaciones de los países productores. Por el contrario, según el ministro brasileño de energía Antonio Simões, la producción de biocombustibles es una fuente de creación de empleo ya que los campesinos seguirían desarrollando su actividad tradicional, y por otra parte la transformación de los cultivos en biocombustibles se desarrollaría en el país al contrario que con el petróleo que se exporta sin que el valor añadido repercuta en la población del País. (Bourne, 2007). No opinan igual los detractores: En este nuevo escenario mundial, los países subdesarrollados, en especial de América Latina y África, entregan tierras fértiles y mano de obra barata que trabajará en las grandes plantaciones donde se refinarían los codiciados biocombustibles. Esto significa que el llamado Tercer Mundo se convertiría en la fuente de abastecimiento de esta nueva industria.  Llenar un depósito de 40 litros con agocombustibles equivale, en calorías, a la alimentación de una persona durante medio año. Siguiendo las leyes del mercado, si el asunto se reduce a quien más pague, lo más probable es que la comida sea para el coche.  (Ballenilla, 2007)
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  • Paisajísticas: en el caso de que una plantación de agrocombustibles se establezca sobre el terreno donde antes había un cultivo destinado al consumo humano o ganadero, el impacto paisajístico sería irrelevante sobre todo si el producto cultivado continúa siendo el mismo. Por el contrario, el impacto paisajístico sería considerable si se talaran bosques o desaparecieran praderas. El aumento de la superficie dedicada en Brasil a la caña de azúcar, que se prevé podría duplicarse en la próxima década, también puede estar contribuyendo a la deforestación. Al desplazar a la ganadería, el azúcar se suma a las presiones que empujan a los ganaderos a internarse en territorios como la Amazonía o las sabanas, de gran diversidad biológica, conocidas como el cerrado. Aunque el alcohol se considere un combustible limpio, su proceso de fabricación es muy sucio, sobre todo por la quema de la caña y la explotación laboral de los macheteros. (Bourne, 2007)
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  • Medioambientales: allá donde se roturen bosques para establecer cultivos se perderán sumideros de CO2 y la biodiversidad de los bosques se vería amenazada debido a la reducción de su extensión. Los defensores de los agrocombustibles manifiestan que estos son menos contaminantes que los derivados del petróleo y que disminuirían la cantidad de gases con efecto invernadero emitidos a la atmósfera. Los detractores mantienen que esta disminución cuantitativa no lo será cualitativa ya que en algunos casos los gases generados serán más dañinos y en otros casos el ahorro no compensará la pérdida de reservas de carbono procedentes de los propios cultivos o de los bosques que hayan podido ser roturados. Además algunos agrocombustibles emiten Óxido nitroso N2O, un potente gas con efecto invernadero, muy contaminante y muy nocivo para la salud. (Crutzen et al, 2008)

 Aunque el alcohol se considere un combustible limpio, su proceso de fabricación es muy sucio, sobre todo por la quema de la caña y la explotación laboral de los macheteros. (Bourne, 2007)

Tasa de retorno energético de los agrocombustibles.

Uno de los inconvenientes mayores de los agrocombustibles es su profunda dependencia del petróleo. Su condición de producto subsidiario del crudo se debe  a que  como todo monocultivo intensivo-extensivo requiere grandes inversiones en capital: tractores que funcionan con gasóleo, fertilizantes y abonos que son todos ellos derivados del petróleo, transformación del producto en fábricas cuya energía generalmente es producida por la quema de combustibles fósiles, distribución del producto en medios de transporte  que requieren petróleo, etc.

La Tasa de Retorno Energético (TRE) del agrodiesel de caña, entendida como el cociente entre la energía obtenida y la utilizada para obtenerla, puede ser ligeramente positiva si el abastecimiento de crudo se mantiene a precios bajos. Ballenilla (2007) ha calculado una TRE para el agrodiesel de caña que varía entre 0,7 y 1,7. La posibilidad real de crisis geopolítcas, subidas del precio del crudo o la incapacidad de extraer petróleo de forma rentable debido al agotamiento de este recurso finito desaconsejan el uso de los agrocombustibles como fuente de energía.

El caso de la Selva de Mabira en Uganda

Según un estudio de la “Africa Biodiversity Networkexiste un plan para transformar un tercio de la mayor reserva natural de Uganda (selva de Mabira) en una plantación de caña de azúcar para la producción de etanol. Se calcula que unas 7.100 hectáreas serán deforestadas. En otros países como Tanzania, Zambia y Benín se desarrollarán proyectos similares según el informe. Además, según ecologistas etíopes, se pretende introducir en dicho país una nueva especie para usarla como biocombustible. Esta especie nativa de América central denominada jatrofa es muy perjudicial para los suelos debido a que agota sus nutrientes muy rápidamente.

El informe de la Africa Biodiversity Network también indica que existe una falta de compromiso en los países estudiados sobre el impacto potencial que tendrá en las comunidades rurales y en la seguridad alimenticia.

En abril de 2007, cinco personas murieron en los disturbios entre manifestantes y policía en una demostración contra la deforestación de la selva y la plantación por parte de la empresa Mehta de caña de azúcar en la reserva. Por otra parte los defensores del proyecto mantenían que se crearían unos 3500 puestos de trabajo y que la plantación contribuiría con 11.500 millones de dólares al presupuesto nacional ugandés.

Afortunadamente, el proyecto fue paralizado debido a las fuertes protestas sociales. La realización del mismo habría supuesto una amenaza para los ciclos locales de agua que abastecen al Lago Victoria y a la cabecera del río Nilo. Sin embargo, miles de hectáreas de bosques en las islas Kalangala y Bugala en el lago Victoria ya se han cortado  para establecer las plantaciones de aceite de palma.

Lucha contra el agronegocio y por la soberanía alimentaria: asentamientos de campesinos sin tierra como territorios de esperanza en el litoral de Paraíba (Brasil).

Brasil es un país con importantes recursos naturales pero una desigual distribución y reparto de la riqueza.

la expansión de la caña de azúcar tras las políticas de PROALCOOL en los años 70 provocó la eliminación de gran parte de los parches de vegetación nativa

Una de las regiones más empobrecidas es el nordeste cuyo litoral está compuesto principalmente por la formación geológica Barreiras que presenta suelos pobres en minerales ya que las bases de éstos han sido profundamente lavados cuando estaba cubierta por vegetación de mata atlántica. En las zonas no ocupadas por cultivos encontramos actualmente una vegetación compuesta por un manto herbáceo de gramíneas y un estrato arbustivo de individuos dispersos de porte bajo y con troncos retorcidos. Esta formación se asemeja a los campos cerrados del centro de Brasil (Furrier et al, 2006).

Una de las prácticas más impactantes es la quema de matas pioneras o secundarias para la puesta en cultivo de caña de azúcar ya que se destruye la capa superficial del suelo donde se encuentra el humus y se fomentan tanto la erosión como la lixiviación del suelo al quedar éste desnudo y desprotegido. Estas matas presentan gran cantidad de imbaubas (Cecropia sp.) y mangabas (Hancornia speciosa) que son plantas pioneras, entre otras como cajús (Anacardium occidentale) que se aprovechan por su fruto. (Ver foto 1). Otro de los cultivos más impactantes es el de coco ya que es uno de los que más expuesto deja la superficie ante los procesos erosivos.

Foto 1. Sabana arbolada antrópica de cajú (Anacardium occidentales) en la que se realiza a la vez la explotación ganadera tradicional aprovechando la sombra del cajú (mejor que la del cocotero) y la recogida del fruto del cajú (anacardo) (foto B. Paladini, 2009)

Foto 1. Sabana arbolada antrópica de cajú (Anacardium occidentales) en la que se realiza a la vez la explotación ganadera tradicional aprovechando la sombra del cajú (mejor que la del cocotero) y la recogida del fruto del cajú (anacardo) (foto B. Paladini, 2009)

Foto 2. Plantación de caña de azúcar en el litoral del nordeste de Brasil. (B. Paladini 2009).

Foto 2. Plantación de caña de azúcar en el litoral del nordeste de Brasil. (B. Paladini 2009).

Foto 3. Cultivo de abacaxí (piña) que protege densamente el suelo. (Fotografía: Bilal Paladini, 2009).

Foto 3. Cultivo de abacaxí (piña) que protege densamente el suelo. (Fotografía: Bilal Paladini, 2009).

Foto 4. Cultivo de mandioca que deja el suelo muy desprotegido ante fenómenos erosivos. (Foto: Bilal Paladini, 2009).

Foto 4. Cultivo de mandioca que deja el suelo muy desprotegido ante fenómenos erosivos. (Foto: Bilal Paladini, 2009).

Foto 5. Cultivo de coco que deja el suelo muy expuesto, hoy en día abandonado y con aprovechamiento ganadero tradicional (Foto: Bilal Paladini, 2009).

Foto 5. Cultivo de coco que deja el suelo muy expuesto, hoy en día abandonado y con aprovechamiento ganadero tradicional (Foto: Bilal Paladini, 2009).

La vegetación natural de Mata Atlántica existente antes de la llegada de los colonizadores europeos al litoral Paraíba se ha reducido al 0,6%. (SUDEMA, 2004), especialmente tras el desarrollo de las políticas PROALCOOL en los años 70. Esta formación boscosa ha sido sustituida por caña de azúcar principalmente (ver foto 2) y bambú, piña (ver foto 3), mandioca (foto 5), coco (foto 4), maracuyá, manga y otros cultivos tradicionales en menor medida.

El aumento del área cultivada y de la cantidad producida de caña en el estado de Paraíba entre 1970 y 1985 se incrementó en un 388% y en un 370,9% respectivamente. En términos absolutos se pasó de producir 936.276 toneladas a 4.576.485 y a cultivar de 19.698 hectáreas a 92.760. (SUDEMA, 2004).

Estos datos pueden aplicarse al área de estudio como se comprobará en la cartografía de evolución de usos del suelo que se expone a continuación. (Ver Mapas 1, 2 y 3)

Mapa 2 (usos del suelo, año 1970, elaboración propia).

Mapa 2 (usos del suelo, año 1970, elaboración propia).

Mapa 1. Estado de Paraíba, nordeste de Brasil.

Mapa 1. Estado de Paraíba, nordeste de Brasil.

Mapa 3 (usos del suelo año 2000 elaboración propia).

Mapa 3 (usos del suelo año 2000 elaboración propia).

Como se ha comentado anteriormente, la expansión de la caña de azúcar tras las políticas de PROALCOOL en los años 70 provocó la eliminación de gran parte de los parches de vegetación nativa. Del mismo modo, el avance de la caña de azúcar empujó a pequeños campesinos a roturar nuevas tierras para el cultivo de alimentos de subsistencia.

El área donde se ha realizado el estudio a detalle engloba un total de 6 asentamientos de campesinos sin tierra donde viven 511 familias (SUDEMA, 2004)  a las cuales la Reforma Agraria de Brasil ha concedido parcelas de tierra en antiguas haciendas que eran consideradas improductivas y cuyos antiguos propietarios fueron indemnizados tras las expropiaciones.

Las condiciones laborales de los cortadores de caña son muy duras. Uno de los mayores riesgos laborales son las mordeduras de serpientes y otros animales venenosos, accidentes con herramientas de corte e intoxicaciones con pesticidas. Otro riesgo importante son los accidentes de tráfico. Las condiciones contractuales son también muy duras, por ejemplo, los trabajadores han de pagar la segunda ración de agua que ellos beben y su salario no suele superar el equivalente a 130 euros al mes teniendo que cortar aproximadamente 2,5 tm al día. (Lima, 2011)

Generalmente estas expropiaciones se ven acompañadas de conflictos de lucha por la tierra  y de violencia, ya que los antiguos dueños no aceptan fácilmente la nueva realidad.

Diferentes asociaciones apoyan a los campesinos en sus reivindicaciones y luchas como el laico MST (Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra) o la cristiana CPT (Comisión Pastoral de la Tierra) perteneciente a la Iglesia Católica y ligada a la teología de la Liberación. (Ver tabla)

Tabla 1. Asentamientos del área de estudio. Fuente: INCRA (Instituto de Colonización y Reforma Agraria).

Tabla 1. Asentamientos del área de estudio. Fuente: INCRA (Instituto de Colonización y Reforma Agraria).

 

La transformación de las haciendas improductivas en asentamientos de campesinos supone nuevos cambios en el uso de la tierra.

Los asentamientos de campesinos aseguran la soberanía alimentaria produciendo alimentos para los mercados locales además los campesinos son conscientes de los problemas ambientales y de la necesidad de un manejo de los recursos que cierren los ciclos naturales y respete los ritmos de regeneración de los mismos ya que de ello depende su bienestar.

Los campesinos plantarán cultivos de subsistencia y para abastecimiento de los mercados locales como mandioca, piña, maracuyá y otras frutas, yuca, patata en lugar de caña de azúcar ya que legalmente no pueden (Figura 2).

Figura 2. Principales productos producidos por los asentados (Paladini, 2009).

Figura 2. Principales productos producidos por los asentados (Paladini, 2009).

Los trabajos de campo mostraron que tras su creación, el uso del suelo en los asentamientos cambió de caña de azúcar y coco a múltiples cultivos de subsistencia como se observa en el anterior gráfico: El 60% de los productos son fuentes de carbohidratos: tubérculos y judías, siendo el resto frutas tropicales.

Por otra parte, la creación de asentamientos supuso que los nuevos propietarios de la tierra, los campesinos, tomasen conciencia de los problemas erosivos que suponían los cultivos en zonas de cabecera de drenaje ya que estos colaboraron y participaron en un proyecto desarrollado por la Universidad Federal de Paraíba de estabilizar un gran barranco llamado localmente voçoroca. Este proyecto fue beneficioso tanto para la Universidad como para los asentados ya que amplió el conocimiento y la experiencia de los investigadores y los campesinos aprendieron técnicas para evitar el desarrollo de voçorocas.

A pesar de las diferencias, los campesinos poseían un objetivo en común: trabajar para sustentar sus familias y tener una esperanza de vida mejor donde pudiesen reproducirse como campesinos libres de la explotación de los grandes propietarios, controlando libremente su tiempo, espacio y fuerza de trabajo. (Figura 3)

 Figura 3. Situación laboral de los campesinos de Donha Antonia antes de la creación del asentamiento

Figura 3. Situación laboral de los campesinos de Donha Antonia antes de la creación del asentamiento

Tras la creación del asentamiento hubo un cambio sustancial en el valor dado por los trabajadores rurales al territorio donde pasaron a vivir. El territorio de explotación fue superado y pasó a ser considerado un territorio de vida. Hubo una gran transformación en las relaciones de trabajo y de poder, es decir, se creó otra forma de relación social ya que se forma una clase social homogénea que tiene en aquel territorio la esperanza de una vida digna, que les garantía entre otras cosas la soberanía alimentaria.

Conclusiones.

Como conclusión del caso de estudio de Brasil se puede afirmar que los asentamientos de campesinos son mucho más sostenibles ecológica y económicamente que el agronegocio basado en monocultivos. Los asentamientos de campesinos aseguran la soberanía alimentaria produciendo alimentos para los mercados locales además los campesinos son conscientes de los problemas ambientales y de la necesidad de un manejo de los recursos que cierren los ciclos naturales y respete los ritmos de regeneración de los mismos ya que de ello depende su bienestar.

Como conclusión general podemos afirmar que los agrocombustibles no pueden ofrecer una alternativa real a los combustibles fósiles como base energética de la civilización urbana-agro-industrial ya que son una mera extensión de estos últimos: se necesita petróleo y gas natural para los fertilizantes, herbicidas, pesticidas, para el transporte de maquinaria, refinado y elaboración etc. Los biocombustibles han de ser llamados agrocombustibles ya que en líneas generales provocan efectos negativos en la sociedad y el medio ambiente.

 

BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES

  • * Ballenilla, M. 2007: Biocombustibles, mito o realidad Enlace Directo
  • * Bourne JR, J (2007). Sueños verdes. National Geographic. Vol 21-5. Noviembre 2007, 10-31.
  • * Crutzen, P. J., Mosier, A. R., Smith, K. A., and Winiwarter, W.: N2O release from agro-biofuel production negates global warming reduction by replacing fossil fuels, Atmos. Chem. Phys., 8, 389-395, doi:10.5194/acp-8-389-2008, 2008.
  • * Furrier, M. Erasto de Araujo, M. Figueiredo de Meneses, L. Geomorfología e Tectónica da Formaçao Barreiras no Estado da Paraíba. Revista do Instituto de Geociências – USP Geol. USP Sér. Cient., Sao Paulo, v. 6, n.2, p.61-70, outubro 2006.
  • * Gever, J., Kaufmann, R., Skole, D. and Vorosmarty, C., 1986. Beyond Oil: The Threat to Food and Fuel in the Coming Decades. Ballinger, Cambridge, 304 pp.
  • * Graft, F. 2006. Options for utilizing plant materials for energy purposes in Germany – an overview Sugar Industry / Zuckerindustrie 2006 Vol. 131 No. 6 pp. 405-410
  • * Hill, J., Nelson, E., Tilman, D., Polasky, S., and Tiffany, D.: Environmental, economic, and energetic costs and benefits of biodiesel and ethanol biofuels, Proc. Nat. Acad. Sci., 103, 11 206–11 210, 2006.
  • * IEA: World Energy Outlook 2011: Enlace Directo
  • *IEA: Technology roadmap biofuels for transport 2011. Enlace Directo
  • * IEEE: DOCUMENTO DE ANÁLISIS DEL IEEE 10/2011 LA NECESARIA REDUCCIÓN DE LA DEPENDENCIA DEL PETRÓLEO (ABRIL2011) Enlace Directo
  • * Leprince, P., Catry J. P. y Chauvel, A., Les produits intermédiaires de la chimie de dérivés du pétrole, Société des editions Technip, 1967.
  • * LIMA, Edvaldo Carlos de: Dissidência e Fragmentação da luta pela terra na “Zona da Cana” nordestina: o estado da questão em Alagoas, Paraíba e Pernambuco. Tese de Doutorado, Recife/PE, 2011, p.73-111.
  • * SUDEMA. (2004). Atualizaçao do diagnóstico forestal do Estado da Paraíba-Joao Pessoa.
Larutanatural. Hugo Cano (Jardín privado en Alcalá de Hres. 2013)

Recursos de Permacultura: I Espiral de Hierbas

Una espiral forma parte de los llamados “patrones (patterns) inmutables de la naturaleza”. El mundo es una secuencia de padrones. Desde una neurona hasta una galaxia. No sabemos, y no pretendemos aquí aclarar ese misterio ni jugar a técnicos de la NASA, cuál es la razón de que una parte de la materia se establezca y organice de esta forma, siguiendo qué parámetros y con qué fines. La espiral se repite en la Naturaleza hasta la saciedad: nuestra galaxia, anillos de los árboles, espirales creadas por corrientes de agua, huracanes, ADN, huellas dactilares…y así podríamos estar horas. Lo que sí podemos señalar, desde nuestra mera posición de humildes observadores, es que la disposición de las estructuras del tipo que sean en espiral ofrece una serie de características notables a la mera observación, de las que resaltaremos 2: la colocación de los elementos que la conforman se dispone “de dentro hacia afuera” o viceversa y los espacios curvos son el factor dominante.

 

Espiral de Rota por Carlos Cromo (vía www.flickr.com) CreativeCommons

Espiral de Rota por Carlos Cromo (vía www.flickr.com) CreativeCommons

Aprovechando y estudiando estas dos características básicas de la espiral, el diseño de Permacultura ha creado un concepto revolucionario dentro del mundo de la agroecología: la espiral de hierbas y plantas, medicinales o no. Partiendo del dibujo base se buscan crear diferentes alturas y densidades de terreno, jugando con el entorno y los elementos de la naturaleza. Al crear diferentes alturas conseguimos que la relación del huerto con el sol proporcione diferentes espacios, lugares y momentos de sombra y varias intensidades de luminosidad y sol directo, dependiendo de la localización de la espiral y de la posición del sol con respecto a la misma.

Huerta Espiral con madera, Larutanatural, CasadeBarro Arraial D'Ajuda, Brasil, 2012

Huerta Espiral con madera, Larutanatural, CasadeBarro Arraial D’Ajuda, Brasil, 2012

Podemos darnos cuenta de que al ir rellenando las diferentes “alturas” vamos a tener que ir utilizando más cantidad de tierra. Diferentes cantidades y tipos de materia orgánica generarán una enorme biodiversidad, algo que siempre buscamos al enfrentarnos a cualquier situación desde el prisma de la Permacultura.

La relación con el agua en un huerto intensivo en espiral es siempre especial. Lo primero sobre lo que debemos incidir son los diversos niveles de drenaje que aparecen al ir subiendo de altura en la espiral. Así mismo, la variedad de orientaciones permiten que estos canales de drenaje atraviesen diversos tramos. Muy importante: Siempre tendremos en cuenta la dirección del recorrido del agua (opuesta en cada hemisferio del plantea). Esto es especialmente capital cuando nos encontramos ante la relación de la espiral con el espacio reservado para el “estanque de agua”, destinado a plantas acuáticas o que crecen en humedales (como pueden ser los berros) o, incluso a pequeñas especies de peces que crean relaciones simbióticas con los microorganismos de la espiral. Así mismo, podemos añadir una nueva función si utilizamos pequeñas especies de sapos y ranas que pueden ayudarnos en el control de plagas e insectos.

En definitiva lo que estamos construyendo es un nicho de vida basado en la biodiversidad que se genera de la interacción proveniente de los múltiples bordes que implementamos en el modelo: alturas, paredes, raíces, agua, estanques, enredaderas, madera, piedras…..Una espiral dispone de multitud de micro-climas y nos permite el cultivo de hierbas y plantas de secano y de regadío, perennes y caducas, adaptables a diferentes estaciones y climas.

Mencionaremos finalmente una de las características que hacen del huerto en espiral una alternativa inmejorable para todo tipo de personas, familias, comunidades, restaurantes….es su aprovechamiento del espacio. En aproximadamente 1.5 m. de diámetro disponemos de variedad, calidad y productos frescos. Máxima optimización del espacio y el rendimiento. Además, a la hora de recolectar es muy práctica, no hay que doblarse como en los huertos tradicionales, todo queda a la altura de las rodillas, como muy bajo. Si la colocamos, como es menester en un buen diseño de permacultura, cerca de la cocina o lugar de preparación de los alimentos nos ahorraremos un buen trabajo y una gran cantidad de energía que podremos destinar a otras actividades.

 

Construyendo la Espiral

Material. Depende del lugar donde nos encontremos. Recordemos que la Permacultura establece que debemos trabajar con materiales locales, preferentemente ya utilizados (reciclaje) o viejos y, si son nuevos, que provengan de zonas donde su extracción no suponga ningún tipo de desequilibrio para el ecosistema (por ejemplo, en el caso de la madera, cortaremos árboles ya caídos o enfermos o que impiden el crecimiento de otros grupos de árboles; en el de la piedra, nunca iremos a márgenes de ríos o a lechos naturales donde la eliminación de las piedras suponga un problema para la especies que viven en ellas). Para la base (la parte más larga) es conveniente usar algún tipo de material procesado y listo para reciclar, como botellas o latas, pequeños neumáticos, maceteros de barro viejos, etc…

Cualquier material es válido si cumplimos con las premisas anteriores: piedra y barro, madera, sólo piedra, ladrillos viejos, adobe, encofrado, guías de metal (al estilo verja), alambre, y hasta arbustos de consistencia y espesor importantes….

Disposición. La espiral debe ir creciendo en altura de fuera hacia adentro, es decir, al completar el primer círculo exterior llegando de nuevo al principio, deberemos desviarnos unos 30 grados a la derecha para comenzar a “subir”. A partir de aquí iremos elevando la altura progresivamente y de manera equilibrada, teniendo en cuenta la acción de la gravedad sobre el peso del material que estamos colocando. Grandes pendientes podrán en peligro la estructura, con riesgo de desprendimientos.

Es importante colocarla teniendo en cuenta la dirección del transcurso del sol desde el nacimiento hasta el orto. Mirando hacia el Norte en el hemisferio sur, y viceversa.

Hay muchas maneras de construir una espiral, tantas como materiales y personas que se pongan a ello; sin embargo existen algunos consejos imprescindibles que deben ser considerados siempre. Veamos algunos:

Proceso de construcción con barro y piedras. Instituto Permacultura Bahía

Proceso de construcción con barro y piedras.
Instituto Permacultura Bahía

Medidas. No hay una medida exacta, pero en general si queremos hacer espirales muy grandes, debemos pensar que la permeabilidad, optimización de los recursos y el espacio y el aprovechamiento de la misma se verán mermados, además de entorpecer y complicar sensiblemente el proceso de construcción y aumentar considerablemente el volumen de materiales a emplear. De 1.20 a 1.80 metros de diámetro y entre 0.80 metros y 1.20 de altura máxima son rangos más que suficientes para asegurarnos una biodiversidad notable.

Método. Empezamos por el círculo exterior practicando una zanja de aproximadamente 30 a 50 cm. de profundidad donde enterraremos el primer nivel o suelo de la espiral y los muros exteriores, que darán consistencia a los interiores impidiendo que la espiral se caiga en esas primeras fases de construcción. Al llegar al final, como hemos indicado antes, comenzaremos a subir, iniciando los primeros tramos en elevaciones de entre 20 a 30 cm. Por supuesto iremos rellenando de tierra y sustrato según vayamos construyendo los muros y regando. Esto es muy importante pues hace que la tierra y los muros comiencen a mezclarse, formando un todo estructural que, meses después, dará a la espiral esa consistencia maciza y esa solidez única. Especialmente si la estamos construyendo con piedras (ver foto).

Espiral de 1.30 m de diámetro en jardín particular. Construcción de primeras fases. Larutanatural. Jardín privado Alcalá de Henares, 2013

Espiral de 1.30 m de diámetro en jardín particular. Construcción de primeras fases. Larutanatural. Jardín privado Alcalá de Henares, 2013

Después vamos a ir cerrando la espiral, añadiendo entre 15-20 cm. de altura por cada tramo hasta llegar a la parte más alta, donde concentraremos las hierbas de secano, en una especie de montículo o “copete”.

Durante todo el proceso, como hemos indicado iremos colocando tierra y sustrato progresivamente y regando, sobre todo si no hemos elegido ninguna estructura unida (ladrillo con cemento, materiales de una sola pieza…).

A partir de ahora, vendrán unas cuantas semanas en las que colocaremos “mulch” o acolchado orgánico encima de la tierra utilizando todo tipo de hojas secas o arrancadas, fibras, excrementos de gallina, trozos de madera podridos o viejos, cáscaras de fruta, papel, cartones, paja, hierba seca, lombrices….De las virtudes del mulch y sus usos en permacultura hablaremos mucho más profundamente en otros artículos.

Esta capa será periódicamente regada hasta el momento de plantar.

Como hemos visto, se trata de un proceso sencillo en el que 2 personas no tardarían más de 1 día en construirla, disponiendo de todos los materiales y habiendo hecho, claro está, el estudio previo de ubicación de la espiral.

 

 

Jardin Rue Fessart

La envidiable experiencia de los “jardín partagé” de París.

Pasear por una gran capital como París y encontrarse un trocito de tierra cultivada por los vecinos del distrito en ese espacio que ha quedado sin edificar entre los lujosos edificios de estilo hausmaniano no es algo extraño para sus habitantes, pero sí para los extranjeros que no comprendemos este tipo de espacios. El primero que aciertas a encontrar te sorprende y agrada a la par, pero según vas descubriendo más en enclaves diferentes que plagan la ciudad te preguntas cómo surgen y desarrollan estas zonas verdes.

Se llaman “jardín colectivo” (community garden en inglés y jardín partagé en francés) y se describe como un espacio verde público organizado y cuidado por un equipo de amigos o vecinos agrupados en una asociación, que decide convertir una zona residual y olvidada de su barrio en un lugar de encuentro social y cultural.

La idea de agruparse para utilizar las tierras de forma colectiva se remonta a la Edad Media. Históricamente, la población que vivía periodos de guerras y épocas de crisis económicas se apropiaban de terrenos abandonados para  generar  una gestión agraria común y poder subsistir alimentándose de lo que la tierra les daba.

Green Guerrillas

El concepto contemporáneo de este tipo de colectivos tiene su origen en los community gardens de Nueva York a comienzos de los años 70 (1973). El impulsor de esta idea fue la artista neoyorquina Liz Christy y su grupo de amigos, cansados de la decadencia urbana de la ciudad, decidieron actuar de forma muy simbólica: tiraban semillas junto a las vallas de las parcelas libres, conocidas como seed bombing o reforestación aérea, plantaban girasoles en las medianas de los bulevares y ponían macetas con flores en los edificios abandonados.

Tras estas pequeñas actuaciones puntuales, decidieron intervenir a mayor escala: donde había una parcela vacía ellos veían un jardín colectivo. Pronto se les unió gente entusiasta con ganas de colaborar y compartir su sabiduría, consiguieron el apoyo de los comercios vecinos que les donaban plantas y semillas, y así se creó el primer jardín de estas características The Bowery Houston Farm and Garden en Nueva York.

Fundaron el movimiento “The Green guerrillas” bajo la idea de utilizar la jardinería en equipo como medio para reclamar el paisaje urbano, estabilizar los bloques de viviendas y conseguir que la gente trabaje conjuntamente, apoyándose unos en los otros. La asociación rápido se expandió llegando hoy en día a más de 600 zonas verdes como ésta en la ciudad de Nueva York y miles de huertos comunitarios en toda Norteamérica.

Modelo Europeo: París

Este nuevo modelo americano de apropiación y utilización de aquellos espacios condenados al olvido y deterioro con el paso del tiempo, se exportó por diferentes países europeos como Suiza o Alemania, pero especialmente en Francia donde en 1997 se crea el primer jardín partagé en la ciudad de Lille. La expansión urbana había acabado con las pequeñas parcelas privadas de cultivo en sus afueras, ahora colonizadas por bloques de viviendas colectivas y espacios urbanos condenados al abandono y desuso. El ciudadano consciente de ello reclamaba volver recuperar el campo dentro de la ciudad, sin fines individuales, sino como una actividad en sociedad.

El movimiento “The Green guerrillas” bajo la idea de utilizar la jardinería en equipo como medio para reclamar el paisaje urbano, estabilizar los bloques de viviendas y conseguir que la gente trabaje conjuntamente, apoyándose unos en los otros fue el creador del primer jardín colectivo urbano, en 1973 crearon The Bowery Houston Farm and Garden en Nueva York.

En este contexto, la ciudad de París había puesto en marcha un plan para reducir un 25% las emisiones de gases con efecto invernadero generando una estrategia de adaptación al cambio climático que incluía la creación de espacios verdes en tejados y paredes, jardines colectivos, etc. Organizando toda la reglamentación para poderlos llevar a cabo.

El primer paso de un grupo de personas u organizaciones locales que quiere encargarse de crear un jardín colectivo es establecerse como asociación. Podemos tener elegido con anterioridad el lugar a rehabilitar o informarnos de que espacios públicos nos propone el ayuntamiento para revitalizar. Nuestro jardín colectivo puede ser un espacio verde municipal, un terreno privado abandonado, sobre un edificio de viviendas o equipamientos urbanos, etc. Es muy importante recopilar toda la información sobre la parcela a través del Plan General de Ordenación Urbana y el catastro.

El colectivo que dirige el jardín se tiene que comprometer a llevar a cabo una gestión ecológica sin pesticidas ni abonos químicos y preservando la biodiversidad de dicho lugar, abrir el espacio al público al menos dos días por semana, publicar los horarios y actividades que en él se realicen y celebrar por lo menos un acto público por temporada.

Tras organizarnos como asociación y encontrar el lugar adecuado hay contactar con el equipo de Main Verte, que se encargan de la dirección de los espacios verdes y medio ambiente así como el desarrollo de estos proyectos. Es muy importante que nuestra idea se adhiera a la carta de la Main Verte, un programa creado por la villa de París que engloba los jardines colectivos, pedagógicos, de inserción u otros, dónde el único requisito para ser admitido es que sea resultado de un colectivo y sostenible.

Nuestro proyecto se debe formalizar por escrito exponiendo la motivación de la asociación, las actividades que se van a realizar en el jardín (de sensibilización como visitas y presentaciones, de descubrimiento de nuevas técnicas, culturales como representaciones teatrales al aire libre, que promuevan la participación local como el día del jardín, etc.) y el presupuesto. Se puede financiar solicitando una subvención a la junta de distrito, la colaboración de una empresa privada o de la co-propiedad. También existe una red de trueque entre los diferentes jardines colectivos para intercambiar material, semillas, etc.

El colectivo que dirige el jardín se tiene que comprometer a llevar a cabo una gestión ecológica sin pesticidas ni abonos químicos y preservando la biodiversidad de dicho lugar, abrir el espacio al público al menos dos días por semana, publicar los horarios y actividades que en él se realicen y celebrar por lo menos un acto público por temporada.

Es indispensable dar a conocer el nuevo espacio en el barrio, organizando una campaña de comunicación y sensibilización, presentando el proyecto, haciendo debates, cursos de jardinería para niños y adultos, etc. El éxito del proyecto está en integrar a la todo tipo de vecinos y hacer partícipes del lugar a las asociaciones, centros culturales, escuelas y comerciantes del barrio, generando que el jardín sea parte de la identidad de la zona.

Los objetivos de un jardín colectivo se resumen en:

  • Reunir gente de todas las edades, razas y condiciones sociales
  • Realizar una actividad al aire libre
  • Poner al día y compartir nuestros conocimientos y gustos
  • Desarrollar nuestra habilidades como jardineros
  • Recoger frutas y verduras más frescas y ricas que las que podemos encontrar en el supermercado
  • Perdurar la tradición agrícola y contemplar la belleza de la naturaleza en medio de la ciudad.

Si individualmente queremos colaborar en este tipo de proyecto, la ciudad de Paris pone a su disposición un mapa con todos los jardins partagés en su web. Normalmente buscaremos un espacio dentro de nuestro barrio informándonos en la Junta de Distrito o visitando en persona el lugar. Normalmente se pone a disposición del público parcelas de pocos metros cuadrados por un precio de alquiler de 10 a 20 euros al año.

Los jardines colectivos nos ofrecen la posibilidad de caminar a través de la naturaleza en mitad de la ciudad, pero también a reconectar con la jardinería y plantación de hortalizas. Tendremos la posibilidad de compartir consejos y técnicas, perpetuando así la tradición y generando un lugar de intercambio cultural. Además, estos jardines se consideran como espacios de experimentación social, artístico y ambiental, un lugar único donde compartir y conocer experiencias a la vez que recolectamos nuestros propios productos ecológicos.

 

Huevos de pastoreo

Cuestión de huevos

Seguramente muchos de vosotros, como yo, tenéis un pueblo. El pueblo de vuestra madre o padre, quizá el de los abuelos. Allí había gallinas. Siempre andaban medio sueltas, revoloteando y subiéndose a cualquier cosa a mediana altura, o con su inconfundible repiqueteo constante hacia el suelo, en busca de una suculenta lombriz que llevarse al buche, nunca mejor dicho. Entonces, de niño, yo no sabía que existían lugares donde las gallinas eran encerradas en jaulas del tamaño de un folio, donde eran sometidas al cambio artificial de sus ciclos naturales de luz y oscuridad (para aumentar la producción de huevos, claro) haciéndolas llegar a unos niveles de estrés tales que, a menudo pasan por un limado de los picos previo al enjaulamiento donde pasarán toda su vida, con el objetivo de que no se hagan daño las unas a las otras en los furibundos ataques que, encolerizadas, se despachan mutuamente en pugna por un inexistente espacio.

foto cedida por Financiera Rural Méjico

foto cedida por Financiera Rural Méjico

 

Los huevos conforman una de las bases de la alimentación en los humanos y una fuente de proteínas imprescindible, salvo para las personas que se alimentan a base de una dieta exclusivamente vegana, y, por tanto nunca deberíamos olvidar que una parte importante de los huevos que se pueden comprar en cualquier establecimiento provienen de gallinas hacinadas en naves industriales, que malviven en las condiciones que hemos ya descrito, pero que son la parte más importante de la producción de huevos y productos ovoderivados en España. Ahora hablaremos de porcentajes de producción y consumo, de la clasificación y reglamentación de los huevos según su tipo de producción y condiciones de vida y alimentación de las gallinas y de los famosos “huevos ecológicos”, pero volvamos por un momento al corral del pueblo…

Lo que podríamos denominar, aventurándonos a ello, como movimiento “gallina feliz”, es un conjunto de granjas, tiendas, canales de distribución y de información (tales como blogs, webs…) relacionadas con el ámbito de la permacultura y la producción orgánica de alimentos y otros productos, que están recuperando las prácticas avícolas tradicionales alejadas de las técnicas modernas de producción intensificada e industrializada de productos derivados de las aves

Recuerdo salir con mis tías a echarles de comer. Nada de piensos. Eran caros y en su sabiduría de gente llana y humilde decían que tampoco era justo que nosotros comiésemos de todo y las gallinas sólo una cosa. Así que las gallinas y gallos acababan apurando parte de las sobras del día, completando la ya de por sí nutritiva ración diaria de insectos, orugas, gusanos, semillas, raíces y todo tipo de vida orgánica que pueda existir en el suelo. Los permacultores saben muy bien, del excelente uso que se puede hacer de la gallina como “tractor”, dejándola pasar por temporadas al huerto. Gallinas y gallos con espacio, con autonomía para establecer sus jerarquías y desarrollar sus necesidades psicológicas de especie, alimentadas orgánicamente y lo más parecido posible a como genéticamente llevan de por sí inscrito en el comportamiento, tratadas de forma homeópatica en sus enfermedades….Gallinas Felices que ponían huevos de manera natural, respetando los ciclos de la naturaleza. Huevos sin inscripciones de tinta en sus cáscaras. Huevos sin sello ecológico, Huevos sin categorizar. Pero….si os acordáis…qué huevos!!

Lo que podríamos denominar, aventurándonos a ello, como movimiento “gallina feliz”, es un conjunto de granjas, tiendas, canales de distribución y de información (tales como blogs, webs…) relacionadas con el ámbito de la permacultura y la producción orgánica de alimentos y otros productos, que están recuperando las prácticas avícolas tradicionales alejadas de las técnicas modernas de producción intensificada e industrializada de productos derivados de las aves. Los huevos provenientes de las gallinas que viven bajo estas condiciones se denominan “huevos de pastoreo” y son la alternativa al consumidor exigente que no se conforma con una certificación amparada en una legislación que da cabida a demasiadas excepciones a la hora de catalogar como “ecológicos” los huevos que finalmente nos llevaremos al estómago.

Como rápido apunte, estamos seguros de que el lector sabrá encontrar información suficiente al respecto en la red (uno encuentra que, disposiciones y normativas europeas a parte, la ley vigente en España es del año 1967, es decir, pre-constitucional), los huevos a los que el consumidor puede acceder de forma regulada en cualquier establecimiento con licencia, se clasifican en 4 tipos distinguidos con la siguiente numeración:

  • 3 – Huevos procedentes de gallinas enjauladas.
  • 2 – Huevos procedentes de gallinas que viven en el suelo, pero en espacios cerrados y sin luz natural.
  • 1 – Huevos procedentes de gallinas “camperas”, viven en corrales amplios y con acceso a luz natural pero su alimentación se basa en piensos compuestos que normalmente llevan trazas de GMOs (organismos genéticamente modificados).
  • 0 – Huevos procedentes de gallinas denominadas “ecológicas”.

 

Fotografía de: travelsheep2004, Licencia CC con derechos reservados

Fotografía de: travelsheep2004, Licencia CC con derechos reservados

Vamos a centrarnos en estos últimos y establecer una comparativa objetiva con los huevos de pastoreo.

En primer lugar hay que tener en cuenta el tema de la legislación. Los huevos ecológicos, con su 0 en la cáscara, están ampliamente regulados. El REGLAMENTO (CE) NO 834/2007 DEL CONSEJO de 28 de junio de 2007 sobre producción y etiquetado de los productos ecológicos y por el que se deroga el Reglamento (CEE) no 2092/91, ya establece cuáles son las condiciones mínimas de salubridad y bienestar en la que los animales deben vivir pero, también, regula las excepciones que permitirían romper parcial, o totalmente, los propios principios adoptados en el reglamento. Por ejemplo, en artículo 14, donde habla sobre las normas de producción ganadera se establece que: “el ganado tendrá acceso permanente a zonas al aire libre, preferiblemente pastizales, siempre que las condiciones atmosféricas y el estado de la tierra lo permitan, a no ser que existan restricciones y obligaciones relacionadas con la protección de la salud humana y animal en virtud de la legislación comunitaria…” Es decir, que el ganado o los animales en cuestión (en este caso gallinas), tendrá acceso permanente a zonas de aire libre siempre que las condiciones atmosféricas y el estado de la tierra lo permitan, a no ser que….No hace falta andar muy avispado para darse cuenta de que el Reglamento entra aquí, sin valorar las intenciones, en el inestable terreno de la interpretación. ¿Quién decide cuándo las condiciones no lo permiten y a qué estado de la tierra se refiere? ¿No es demasiado ambiguo el uso de los términos “a no ser que existan restricciones y obligaciones relacionadas con la salud humana…? ¿En caso de haberlas, quién las dictamina?. Es decir, que teniendo en cuenta todo esto podríamos estar, de hecho, ante la posibilidad de consumir huevos marcados con su 0 y que cumplen todas directrices (y excepciones) de la normativa vigente pero que, de hecho, no provengan de gallinas que hayan vivido en plena régimen de pastoreo y, teniendo en cuenta la regulación sobre piensos ecológicos destinados a la alimentación animal, que tampoco han sido alimentadas de una manera coherente con el mismo aparato digestivo y necesidades reales del animal. En este sentido, es bastante elocuente el apartado a) de la normativa sobre los principios aplicable a la transformación de piensos ecológicos (del mismo reglamento), que argumenta que dicha producción se basará en los principios que comienzan así: “producción de piensos ecológicos a partir de materias primas ecológicas para la alimentación animal, salvo cuando en el mercado no se disponga de materias primas para la alimentación animal en su variante ecológica;”. Vamos, que si puede ser ecológico bien, pero si no puede serlo, tampoco es condición sine qua non para obtener la famosa certificación ecológica.

Recuerdo salir con mis tías a echarles de comer. Nada de piensos. Eran caros y en su sabiduría de gente llana y humilde decían que tampoco era justo que nosotros comiésemos de todo y las gallinas sólo una cosa. Así que las gallinas y gallos acababan apurando parte de las sobras del día, completando la ya de por sí nutritiva ración diaria de insectos, orugas, gusanos, semillas, raíces y todo tipo de vida orgánica que pueda existir en el suelo.

Es cierto que en Sudamérica  se ha venido fomentando en los últimos años de una manera más o menos institucional el estudio de las técnicas de pastoreo y la modernización de las mismas, con el objetivo de poder aumentar la producción sin dañar el hábitat ni las vidas de las gallinas ponedoras. Pero exceptuando estos estudios de Universidades Sudamericanas, en muchos casos llevados a cabo por estudiantes como parte integrada en un proyecto de estudios (Colombia, Costa Rica) y alguna mención pasajera en iniciativas legales como la denominada Red Natura 2000 de la Unión Europea, lo cierto es que la comercialización de los huevos de pastoreo y, en general, de los productos comúnmente clasificados bajo esa denominación, no está regulada de una manera concreta y, en muchos casos, no está regulada de ninguna manera. A este respecto, no podemos olvidar los esfuerzos que algunos investigadores, permacultores y académicos están aportando desde la HSI-Latinoamérica para el desarrollo de este tipo de producción y otras muchas prácticas ecológicas de la industria de la alimentación. El negocio de los huevos ecológicos, generalmente sobrepreciados con el pretexto de los elevados costes que suponen tratar a las gallinas del modo en que hemos descrito anteriormente, supone una ingente cantidad de dinero y un flujo de subvenciones estatales y europeas que no para de correr. Demasiados intereses para generar una campaña seria y de concienciación hacia las ventajas que supone consumir huevos de pastoreo. En 2009 se consumieron en España 18.800 kilo de huevos, de los cuales prácticamente un 10% son ecológicos datos que el Panel de Consumo Alimentario del MAGRAMA recoge sobre el consumo de huevos (antigua MARM) y Everis, en su estudio sobre la situación actual y el potencial del mercado ecológico en España, Mayo 2012. Un ingente beneficio amejado por particulares, empresas privadas e instituciones públicas que en ocasiones da lugar a casos tan lamentables como el ocurrido en Febrero de este año en Alemania, cuando la fiscalía de Oldenburg acusó a cientos de granjas de la Baja Sajonia (la región líder en producción de huevos alemanes) de estar cometiendo fraude en la denominación de sus huevos.

En un estudio comparativo entre huevos comerciales aprobados por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA en sus siglas en inglés) y huevos de gallinas criadas en sistemas alternativos, de pastoreo o llamados “free-range” en Norteamérica realizado por Mother Earth se ha comprobado que estos últimos tienen:

  • 1/3 menos de colesterol
  • 1/4 menos de grasas saturadas
  • 2/3 más de vitamina A
  • 2 veces más ácidos grasos Omega3
  • 3 veces más vitamina E
  • 7 veces más Beta-Caroteno

Y además son aproximadamente un 20% más grandes de media y mucho más sabrosos (esto último sólo puedes comprobarlo tú mismo). Estos resultados fueron extraídos analizando los huevos de 14 granjas que crían sus aves y gallinas en régimen de libre pastoreo y utilizando gallineros móviles que permiten al animal disfrutar de suelos y pastos diferentes de forma rotatoria (aprovechando, de paso, su excelente función como tractor de tierra para preparar el suelo del huerto de cultivo).

En 2009 se consumieron en España 18.800 kilo de huevos, de los cuales prácticamente un 10% son ecológicos

Dado que los niveles de producción de este tipo de productos no son comparables a los industriales y su catalogación y regulación están muy difusas, es necesaria una labor de investigación por parte del consumidor con el objetivo de encontrar centros de aprovisionamiento (granjas de explotación no intensiva, comunidades…) donde pueda estar segundo tanto del método de cría como de la salubridad de los productos finales. Los huevos de pastoreo no pueden encontrarse en supermercados ni en tiendas al uso. Es posible encontrarlos en tiendas ecológicas especializadas pero siempre hay que estar muy atentos y es conveniente hacer una labor previa de investigación sobre la marca, granja y lugar de procedencia para asegurarnos de que efectivamente dichos huevos cumplen con todos los requisitos para ser denominados “de pastoreo” y que, por tanto, van a proporcionarnos esa maravillosa experiencia de volver a degustar un huevo como lo hacíamos cuando éramos pequeños, en el pueblo de nuestros padres o abuelos.

 

Sello Europeo

Sello ecológico europeo: ¿una garantía para el consumidor?

“La producción ecológica es un sistema general de gestión agrícola y producción de alimentos que combina las mejores prácticas ambientales, un elevado nivel de biodiversidad, la preservación de recursos naturales, la aplicación de normas exigentes sobre bienestar animal y una producción conforme a las preferencias de determinados consumidores por productos obtenidos a partir de sustancias y procesos naturales. Así pues, los métodos de producción ecológicos desempeñan un papel social doble, aportando, por un lado, productos ecológicos a un mercado específico que responde a la demanda de los consumidores y, por otro, bienes públicos que contribuyen a la protección del medio ambiente, al bienestar animal y al desarrollo rural.”

 Esta es la definición que la UE otorga a la llamada producción ecológica, refiriéndose tanto a la agricultura como a la acuicultura o la ganadería,  según el Reglamento en vigor de 28 de Junio de 2007. Y según esta definición tanto los consumidores habituales de este tipo de productos como los esporádicos deberían sentirse muy tranquilos y reconfortados ante la calidad de los productos y las prácticas con las que son producidos y, además, satisfechos pues con dichas prácticas “…se contribuye a la protección del medio ambiente, al bienestar animal y al desarrollo rural”.

En un huerto madala, la biodiversidad es condicion sine quanum. Foto por Colectivo Ecologista Jalisco

En un huerto madala, la biodiversidad es condicion sine quanum. Foto por Colectivo Ecologista Jalisco

Pero echemos un vistazo general al estado de la cuestión. ¿Cómo funciona en España el mercado de productos ecológicos? En primer lugar habría que nombrar de nuevo al REGLAMENTO (CE) Nº834/2007 DEL CONSEJO de 28 de junio de 2007 sobre producción y etiquetado de los productos ecológicos y por el que se deroga el Reglamento (CEE) nº2092/91. Dejando a un lado las buenas intenciones y las necesarias definiciones, hay que hacer notar que en sus muchas disposiciones aparecen frecuentemente elementos de excepcionalidad en diferentes grados y niveles de producción que pueden dar qué pensar a los consumidores de productos ecológicos. Veamos algunos ejemplos:

 En las consideraciones iniciales, nº 5 dice textualmente: “Es preciso, por tanto, definir más explícitamente los objetivos, los principios y las normas aplicables a la producción ecológica para contribuir a la transparencia y la confianza de los consumidores, así como fijar una definición armonizada del concepto de producción ecológica.”

Es decir, la aplicación de dicha concepción armonizada y normas comunes queda a expensas de ser desarrollada, como veremos se explicita más adelante en el propio reglamento y en el marco legal regulador dentro de nuestro país, por los organismo competentes en cada caso. Es una declaración implícita de que esa objetivización de reglas y objetivos en el desarrollo de un marco común dentro de la producción ecológica es prácticamente imposible debido, sobre todo, a la diversidad natural, demográfica, geográfica, cultural, económico-social y legal existente dentro de la realidad existente en una región tan vasta y variopinta como es Europa (los 28 países integrados en la UE, en este caso).

 “Solo son alimentos ecológicos, biológicos u orgánicos  los que obtienen una certificación, y para ello deben superar los controles de los comités de agricultura de la comunidad autónoma donde se producen o elaboran” Margarita Campos, Intereco

En España, según el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (magrama), las competencias están asumidas por las Comunidades Autónomas que, en su mayoría, crean las instancias públicas correspondientes para el control de dichas competencias. Sin embargo, Andalucía, Castilla-La Mancha y Aragón (esta última en un modelo híbrido de control público-privado) han delegado dicho poder en organismos privados de control contratados a tal efecto. ¿Garantizan estas empresas privadas el control de la producción para que se desarrolle en unos niveles ecológicos razonables? Es más, dentro del modelo controlado directamente por las administraciones públicas, ¿está garantizado así mismo ese control?. Cuando le preguntamos sobre el particular al representante del CEACV (Organismo designado por la Comunitat Valenciana para el control del cumplimiento de la normativa en materia de producción ecológica) presente en la Feria BioCultura 2013 (Valencia), éste nos reconoció lacónicamente que es imposible estandarizar todos los modelos de producción a un mismo nivel ecológico y que a cada lugar o zona y cada productos, unas reglas. Según la legislación, donde no hay condiciones para que se dé un cultivo ecológico, se pueden hacer excepciones. La expresión “salvo si” aparece continuamente a lo largo del texto:

Art.16, 2, b) todos los productos y sustancias deberán ser de origen vegetal, animal, microbiano o mineral, salvo si no se dispone de cantidades suficientes de productos o sustancias de esas fuentes, si su calidad no es adecuada o si no se dispone de alternativas;

Art.19, 2, c) solo se utilizarán ingredientes agrícolas no ecológicos si han sido autorizados para su uso en la producción ecológica de conformidad con el artículo 21 o han sido autorizados provisionalmente por un Estado miembro;

El capítulo 5, con su título Flexibilidad por bandera, ya es toda una declaración de principios al respecto.

Es una declaración implícita de que esa objetivización de reglas y objetivos en el desarrollo de un marco común dentro de la producción ecológica es prácticamente imposible debido, sobre todo, a la diversidad natural, demográfica, geográfica, cultural, económico-social y legal existente dentro de la realidad existente en una región tan vasta y variopinta como es Europa (los 28 países integrados en la UE, en este caso).

Es decir, ¿puede el consumidor estar seguro al comprar un producto etiquetado como ecológico de que está consumiendo efectivamente algo que ha seguido las normas marcadas por el reglamento en vigor y, mucho más importante, que ha sido desarrollado siguiendo unos preceptos de respeto por el medio ecológico, formando parte de una biodiversidad local y activa y libre de toda traza de productos químicos adicionados en cualquiera de su fases? Desde un punto de vista estrictamente legal, de hecho, sí. Margarita Campos, presidenta de Intereco, asociación que agrupa a las autoridades públicas de vigilancia de agricultura ecológica de España, aclara que:”Solo son alimentos ecológicos, biológicos u orgánicos (diferentes terminologías para el mismo tipo de productos) los que obtienen una certificación, y para ello deben superar los controles de los comités de agricultura de la comunidad autónoma donde se producen o elaboran”. Los inspectores comprueban que las empresas cumplen a rajatabla los requisitos del reglamento de la Unión Europea“.

¿Quiere esto decir que cualquier producto que obtenga la certificación correspondiente es un producto “ecológicamente fiable”? Desgranamos a continuación las características que un consumidor responsable debe tener en cuenta para valorar si un producto, independientemente de la certificación obtenida, merece su total confianza como producto absolutamente ecológico, orgánico y dentro de los parámetros de un comercio equilibrado y justo.

  1.  Biodiversidad. La producción ecológica a nivel comercial busca, dentro de las reglas y los marcos comerciales establecidos, el mayor beneficio económico posible. Una plantación libre de productos químicos “no permitidos” puede obtener todas las certificaciones legales necesarias para ser presentado bajo la etiqueta ecológica de la UE pero el desarrollo de la misma bajo las técnicas del monocultivo privará al consumidor de los beneficios de un producto evolucionado y crecido en un entorno autóctono, sujeto a las reglas de la biodiversidad relacionadas con cada cultivo concreto. Además de esto, el monocultivo presiona de manera significativa las economías agrícolas locales imponiendo unos precios de coste de cultivo, explotación y distribución imposibles de alcanzar.
  2. Libre de productos químicos. El reglamento al que hemos hecho referencia y que gobierna todas las las leyes y reglas específicas sobre producción orgánica y ecológica establece un gran catálogo de excepciones, posibilidades y situaciones en las que el “productor” puede, de hecho, contravenir los principios de fomento de la biodiversidad, producción sólo a partir de sustancias naturales y ya presentes en el entorno (consideraciones iniciales, 20; 32; art. 3, b y c; art. 6,a; son sólo algunos ejemplos). Dichas excepciones ponen en tela de juicio la catalogación de “producto ecológico”, fuera de las disposiciones recogidas en dichos reglamentos.
  3. Envasado y distribución acorde con la cultura ecológica. No nos olvidemos que por mucha etiqueta que un producto lleve, nunca podrá ser “ecológico” ni respetar los principios básicos de respeto por la naturaleza y las personas is va envuelto en capas de plástico, papel, cartón, etc… El envasado debe ser mínimo y, en todo caso, proveniente de materiales naturales. Daremos siempre prioridad a los productos que no estén envasados o que podamos “re-envasar” nosotros mismo utilizando nuestros propios recipientes.
  4. Productos Locales = Economía Local. ¿De qué sirve que un producto tenga la certificación ecológica si ha tenido que ser transportado a lo largo de miles de kilómetros para llegar al consumidor final? Debemos tener en cuenta siempre la procedencia tanto del producto final como de la materia prima. Sólo si es local, puede moralmente denominarse ecológico. Es un ejercicio de lógica, cuantas menos manos hayan pasado en el transcurso del producto desde su fase de producción hasta distribución mayor repercusión en la economía local y mayor seguridad para el consumidor, que sabe de dónde procen exactamente los alimentos que va a consumir.
  5. Sostenible. En toda la cadena de producción.
  6. Criterios de Necesidad Objetiva y Repercusión Económica. ¿Necesita un producto biológico anunciarse 24 horas al día en canales de televisión? ¿Dónde va y de dónde procede todo ese dinero destinado a la publicitación de estas marcas y productos? El consumidor debe exigir que el destino final de su dinero no sea la financiación de campañas y productos que nada tienen que ver con generar recursos para las personas que producen dichos productos. En este sentido, la desinformación juega un papel fundamental a la hora de configurar los hábitos de consumo de los consumidores “ecológicos”.
  7. Condiciones laborales de los trabajadores de la marca. Puede un producto en cuyo proceso de vida haya participado un sólo trabajador en condiciones de esclavitud o semi-esclavitud considerarse ecológico por mucho que cumpla todas demás condiciones?
Sello oficial de Producción Ecológica de UE

Sello oficial de Producción Ecológica de UE

Por tanto, podemos llegar a la importante conclusión de que es el consumidor el responsable final de llevar a su mesa productos verdaderamente ecológicos en dos sentidos: Primero informarse haciendo una investigación destinada a averiguar las fuentes, la procedencia y la forma de distribución de los alimentos que se consumen y, por otro lado, teniendo un buen conocimiento de la legislación vigente y las prácticas que los sellos ecológicos homologados llevan a cabo su producción. Y segundo exigir el cumplimiento de dichas normas y la transparencia de las empresas que dicen producir alimentos ecológicos o cualquier otro tipo de producto con esta denominación

A este respecto Larutanatural va a llevar a cabo una amplia labor de investigación y documentación con el fin de poder resolver tus dudas sobre cualquier producto, marca, componente o situación que encuentres. Elaboraremos listas de productos y empresas y analizaremos las ya existentes que han sido elaboradas por diversas ONG’s. En próximas fechas os daremos más información sobre esta iniciativa (Asesoramiento).