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10 Consejos para una vida más sostenible

1. Aumenta tu CONSCIENCIA ENERGÉTICA

Conciencia Energética

Conciencia Energética

Recuerda que prácticamente TODO lo que haces, ves o tienes produce o consume energía (aunque normalmente las dos cosas al mismo tiempo). La ecuación a partir de aquí la puedes deducir tú mism@: almacena toda la energía que puedas de la que generas + transforma todo esfuerzo posible en energía + reduce el consumo= inmenso ahorro económico y energético.

¿Cómo?
Implementa baterías solares o alimentadas por fuentes de energía no contaminantes en todo tu hogar, hace décadas que han demostrado su eficacia: lámparas, cargadores, cocinas y pequeños electrodomésticos pueden producir por sí mismos la energía que consumen. Si vives en una zona donde el sol no se deja ver muy a menudo puedes buscar opciones como hacer biodiesel de tu basura orgánica. Si tienes una pequeña parcela o jardín, las posibilidades son infinitas: molinos de viento, pequeñas fuentes (que pueden alimentar la iluminación exterior del jardín), biodigestores, placas fotovoltaicas…

Almacena el calor y gestiona las corrientes de aire para una buena climatización. Busca por donde “se escapa o entra el frío o el calor” en tu casa. Sella rendija en ventanas y muros. Si tienes calefacción central aparta los muebles de los radiadores

Desenchufa todo lo que no estés usando: el cargador, la maquinilla de afeitar, los altavoces, la televisión…hasta el exprimidor eléctrico. Aunque no estén funcionando, si están conectados a la red están consumiendo pequeñas cantidades de electricidad. No hace falta que os recuerde que “un grano, no hace granero pero…”

2. Adopta un NUEVO CONCEPTO de RECICLAJE

Reciclaje

Reciclaje

Una planta de reciclaje es en realidad un monstruo consumidor de energía. Calcula la cantidad de litros de gasolina necesarios para mover los miles de camiones que semanalmente transportan los productos separados para reciclar a las respectivas plantas. Allí la voluminosa maquinaria necesaria para transformar los desperdicios en nuevos productos reciclados, utiliza toneladas anuales de petróleo y derivados para su mantenimiento.

El mejor reciclaje es el que no se tiene que hacer. Es decir, NO COMPRES productos envasados o facturados en plástico. Lleva a la compra tu bolsa y tus propios contenedores, evita los productos embotellados en plástico y prioriza las cooperativas y las compras “a granel” o “por litro”. Ahorrarás dinero y envases.

Con todo lo que no tengas más remedio que comprar intenta crear algo nuevo. Aquí te damos algunos ejemplos:

3. Colabora para crear ESPACIOS VERDES PRODUCTIVOS

Espacios Verdes Productivos

Espacios Verdes Productivos

Está al alcance de tu mano. Si vives en una ciudad, busca asociaciones que se encuentren dentro de la red de huertos ecológicos compartidos y únete a ellos para empezar a comer comida saludable y ser menos dependiente. Si tienes una terraza, parcela o espacio a tu disposición, conviértelo en un jardín, bosque comestible o huerto vertical.

Comprometerte involucrándote con el ecosistema de tu entorno es importante. Conócelo y respétalo. Si existe alguna iniciativa cerca de la zona donde vives para preservar o dar a conocer el ecosistema, acércate y ayuda.

Reforesta con sentido. Intenta no introducir especies invasivas que vayan a modificar sustancialmente el equilibrio del entorno.

4. Siempre que puedas, LOCAL.

Apuesta por lo Local

Apuesta por lo Local

Ser y vivir de una manera sostenible tiene que ver con colaborar a que el sistema en torno a ti también lo sea. Las grandes superficies tienen de todo y a mejores precios, te lo llevan a casa y te regalan parte de lo que gastas en puntos canjeables por más productos. Pero no hacen más rico al ciudadano, no aportan riqueza a los barrios donde se instalan y generan una corriente imparable donde los más desfavorecidos se ven siempre indefensos. Contaminan con sus miles de envases y traen los productos desde miles de kilómetros de distancia, depauperizando los lugares de donde los extraen, donde también erosionan los ecosistemas locales con sus megaplantaciones basadas en el monocultivo.

Los pequeños comercios locales, las cooperativas e inclusos los particulares son siempre la opción más deseable a la hora de hacer la compra. Nuestro dinero va directamente al ciudadano sin pasar por intermediarios y burócratas. Estas personas devuelven parte de ese dinero al sistema con sus impuestos, de manera que todos ganamos. Tú estarás indudablemente más seguro de la procedencia de los productos que consumes y la economía local de tu barrio, pueblo o ciudad se verá recompensada.

5. Siempre APRENDE

Aprende

Aprende

Busca tu soberanía aprendiendo. Acude a cursos, talleres, academias, charlas. Lee libros y estudios. Consulta tus dudas con aquéllos que pueden ayudarte.

Es muy importante que no te quedes con el primer artículo, la primera versión que encuentres. Investiga y busca por tus propios medios. Recuerda que las fuentes primarias, aquéllas que han vivido los acontecimientos, son siempre las más valiosas.

Saca tus propias conclusiones y sé crítico, contigo mismo y con la información que recibes.

6. Crea SISTEMAS DE ALMACENAMIENTO de agua, alimentos, materiales.

Sistemas de Almacenamiento

Sistemas de Almacenamiento

De nuevo el espacio en el que habitas delimitará tus acciones en este sentido. Pero siempre puedes crear pequeños tanques o cubos de almacenamiento de agua para regar tus plantas, lavar la ropa, el suelo, herramientas, etc. Si lavamos con jabones orgánicos y usamos sólo productos sin químicos, podremos reutilizar nuestras aguas grises para muchos usos diferentes. También es útil aprender a conservar los alimentos, algunas técnicas como el ahumado, el deshidratado o las conservas en salmuera pueden permitirnos guardar alimentos por varios años. Si vives en el campo y tienes un pequeño terreno es importante siempre guardar leña en diferentes estados, aprender a mantener el grano y las cosechas en buen estado por varios meses.

7. Apuesta por GENERAR TU PROPIA ENERGÍA.

Genera tu propia energía

Genera tu propia energía

A pesar de las últimas legislaciones al respecto, todavía se puede generar energía a través de placas solares. Si vivimos en un piso en la ciudad una pequeña placa solar puede abastecer casi toda la energía utilizada por una familia durante las horas de luz y si no se genera energía excedente, una vez hecha la inversión inicial, no se tiene porqué pagar nada más a la administración.

Para nuestros pequeños objetos electrónicos podemos utilizar sistemas alimentados por mi baterías solares o recargables.

Si vivimos en el campo y tenemos animales o baño seco, podemos utilizar parte de nuestros deshechos y de los animales para alimentar un pequeño biodigestor.

Soluciones como una estufa alimentada por biomasa (mass rocket stove, estufas alimentadas por huesos de aceituna o similares) ahorran una cantidad inmensa de masa, madera o carbón, para generar calor.

8. NO COMPRES PLÁSTICO, CARTÓN O PAPEL.

No Plastico, ni Cartón ni papel

No Plastico, ni Cartón ni papel

Reciclar está bien, pero como hemos indicado se necesita una cantidad descomunal de energía para mantener una planta de reciclaje. Recuerda que además no todo es reciclable 100%. Evita los embalajes, los famosos “packs”.

También las botellas de plástico. Utiliza tus propios tuppers, frascos, cajones o cualquier objeto reutilizable, preferiblemente de vidrio, cristal o metal. Cuanto menos haya que reciclar, menos contaminación, polución y gasto energético.

9. Practica el TURISMO RESPONSABLE Y SOSTENIBLE.

Turismo Sostenible

Turismo Sostenible

La Naturaleza no es un parque de atracciones para nuestro disfrute. Nada de lo que lleves debe quedarse allí, salvo residuos orgánicos en pequeña cantidad. No alteres el ecosistema, no molestes a los animales. Recuerda que si acudes a un paraje natural y salvaje no debes modificarlo para sentirte tú más cómodo, sino que debes adaptarte  a la situación.

Busca actividades que te ayuden a conocer mejor el entorno, el medio ambiente. Empezando por los lugares cercanos a tu lugar de residencia. Participa en acciones responsables como reforestación con árboles comestibles o autóctonos, protección de aves e insectos y sus casas.

10. DIFUNDE INFORMACIÓN CONSCIENTE, VERAZ Y CONTRASTADA.

Comparte Información

Comparte Información

A través de las redes sociales, de otros canales de difusión pero, sobre todo, en tu entorno local, a tus más allegados. Y experimenta con la información que difundes.

Quizá llevando a cabo estos diez consejos no consigas cambiar el mundo, pero estamos seguros de que cambiarás un poco tu entorno más cercano y lo que es más importante tu grado de consciencia y tu bienestar personal. Imagínate si todos hiciésemos lo mismo.

Por Mirella Verdes

Estrategias para la sostenibilidad: Huertos Urbanos

Las ciudades son sumideros de recursos y energía a la vez que generadoras de residuos pues los bienes que satisfacen las necesidades de sus habitantes proceden de áreas alejadas. Los residuos que generan no se reciclan, es decir, se dejan abiertos los ciclos naturales del agua, carbono, nitrógeno etc. El agua es capturada en embalses y canalizada hacia las ciudades, los alimentos son producidos a distancias considerables, lo mismo podemos decir de la energía que consumen las urbes, las redes eléctricas y los sistemas de transporte, generada en gran parte mediante la quema de combustibles fósiles.

La ciudad como sistema

La ciudad como sistema

Las ciudades actuales abren todos los ciclos naturales. Se mantienen gracias a un aporte de combustibles fósiles y otros recursos no renovables que están hipotecando su futuro en forma de deuda ecológica pues la tasa de explotación de dichos recursos es superior a la velocidad de reposición de los mismos.

El abastecimiento y saneamiento de agua se verá afectado por el agotamiento de los combustibles fósiles pues la construcción y mantenimiento de toda la infraestructura así como la depuración de las aguas negras requiere ingentes cantidades de energía. No ha de olvidarse tampoco que los embalses tienen una vida útil corta debido a los procesos de colmatación. (López et al, 2002) Algo similar ocurre con la gestión de los residuos sólidos que es muy demandante de maquinaría y energía.

Se puede decir que el sistema de producción de alimentos actual se basa en convertir petróleo y gas en comida pues para producir 1 kcal de comida se requieren quemar 9 kcal de combustibles fósiles. Funes-Monzote (1998)  Además los principales acuíferos de las mayores  áreas de agricultura intensiva del mundo están sobrexplotados y a punto de agotarse por lo que se requieren mayores cantidades de energía para extraer agua de mayores profundidades. De hecho, la correlación entre los precios del petróleo y los alimentos es de un 93% OCDE-FAO (2008). Es por ello que ante el encarecimiento de los alimentos las grandes multinacionales están acaparando tierras en países empobrecidos y expulsando a sus pobladores autóctonos. EEA (2005).

Correlación entre el precio de los alimentos y el precio del petróleo.

Correlación entre el precio de los alimentos y el precio del petróleo.

En el mundo existen 100 millones de tractores que funcionan con gasoil. Los fertilizantes sintéticos (nitritos y nitratos) que nutren los cultivos de la agroindustria son derivados del gas natural. Además se utilizan fosfatos y potasas de origen mineral cuya extracción está en declive por la mayor dispersión y menor concentración de las mismas. Pesticidas, plaguicidas, herbicidas y demás biocidas son también derivados del petróleo. (Gever et al, 1986).

Las ciudades actuales abren todos los ciclos naturales. Se mantienen gracias a un aporte de combustibles fósiles y otros recursos no renovables que están hipotecando su futuro en forma de deuda ecológica pues la tasa de explotación de dichos recursos es superior a la velocidad de reposición de los mismos.

Evidentemente el petróleo no es infinito. En la década de 1950, el geólogo estadounidense Hubbert observó que la producción de todo yacimiento comienza a declinar tras haberse extraído entre el 30 y el 50% de su petróleo. Esto se debe al descenso de la Tasa de Retorno Energético (TRE), entendida como la rentabilidad en términos energéticos, es decir, el cociente entre la energía obtenida y la utilizada para obtenerla. Ocurre porque llega un momento a partir del cual se consume más energía de la que se obtiene del petróleo que se extrae. A principios de los años 30 se necesitaba 1 barril de petróleo para extraer 100, en los 70 la proporción era 1 a 30 y hoy es 1 a 15 aproximadamente. Para hacernos una idea de la importancia energética del petróleo, los agrocombustibles tienen TREs de en torno a 1 y las renovables entre 2 y 10.

A nivel mundial el pico de extracción fue en torno a 2006, (IEA, 2011) momento en el que la demanda mundial superaba la capacidad de extracción, como ha reconocido la Agencia Internacional de la Energía, desde entonces la tasa de extracción de petróleo convencional declina muy lentamente. Por ello a nivel global, la economía nunca podrá continuar su crecimiento al haber sobrepasado el ritmo de regeneración de gran parte de los recursos naturales renovables y alcanzar la máxima capacidad de extracción de los combustibles fósiles. 

El precio del petróleo se disparó al superar la demanda a la oferta, es decir a la capacidad física de extraer petróleo de la Tierra.

El precio del petróleo se disparó al superar la demanda a la oferta, es decir a la capacidad física de extraer petróleo de la Tierra.

Por ello y para paliar los demás impactos del crecimiento económico en la biosfera (deforestación, polución del agua, cambio climático, desaparición de especies…) se hace necesario desarrollar nuevas estrategias y métodos de producción de alimentos que empoderen a las comunidades desde abajo asegurando la soberanía alimentaria y que al mismo tiempo regeneren la perturbada biosfera asegurando unas condiciones de vida dignas para el resto de organismos con el que compartimos Gaia.

En lo que respecta al urbanismo, los huertos urbanos y los jardines o bosques comestibles pueden desarrollarse en solares, áreas periféricas de la ciudad, áreas degradadas, áreas ajardinadas abandonadas, patios, azoteas… Cumpliendo al mismo tiempo diversas funciones: creación de islas de frescor depurando el aire y dando sombra, producción de alimentos y plantas útiles, refugio de la biodiversidad y educación ambiental.

Diversas funciones que cumplen los bosques.

Diversas funciones que cumplen los bosques.

Uno de los mayores obstáculos para el desarrollo de huertos urbanos y jardines comestibles-medicinales es la falta de espacio. En un futuro próximo el  60 % del espacio público actualmente ocupado por los coches (Cambio Global España 2020. Universidad Complutense) para estacionar y circular tiene que ser rescatado por las personas para humanizar las ciudades y hacerlas sostenibles. Los precios de los combustibles debido a la crisis y al agotamiento del petróleo facilitarán mucho esta tarea pues los coches serán artículos de lujo.

Huertos y permacultura urbana.

Porcentaje de la población urbana que se dedica a la agricultura en diferentes países del mundo.

Porcentaje de la población urbana que se dedica a la agricultura en diferentes países del mundo.

La agricultura en áreas urbanas y peri urbanas proporciona alimento a casi 700 millones de habitantes de las urbes del mundo (Zezza y Tasciotti 2010).

Un claro ejemplo de esta transición es Cuba, país que vio cortado su suministro de petróleo tras el colapso de la URSS. En este contexto, el gobierno impulsó importantes reformas como convertir la producción agrícola de industrial a orgánica, repartir las propiedades estatales entre cooperativas de campesinos y apoyar proyectos de permacultura y agricultura urbanas (Campanioni et al 2005)

Un huerto es un terreno de corta extensión donde se cultivan verduras, legumbres y a veces, árboles frutales. Puede complementarse con un gallinero o la cría de pequeños animales.

La permacultura engloba un conjunto de herramientas, técnicas y conocimientos cuyo objetivo principal es el diseño y desarrollo de hábitats humanos sostenibles que permitan la satisfacción de las necesidades humanas en armonía con el resto de organismos vivos. Para ello es necesario respetar los ciclos y ritmos naturales. Abarca por tanto diversos sectores: vivienda-bioconstrucción, producción de alimentos y plantas medicinales, relaciones humanas desde la colaboración y la cooperación, el asamblearismo, etc…

Diferentes ciclos naturales (CO2, nitrógeno, fósforo...) y funciones que se dan en un bosque comestible.

Diferentes ciclos naturales (CO2, nitrógeno, fósforo…) y funciones que se dan en un bosque comestible.

En la producción de alimentos la permacultura imita el funcionamiento de los bosques, ecosistemas que de forma autónoma se regeneran y fertilizan el suelo. Es por ello que la permacultura se conoce también como la agricultura del no hacer: no arar la tierra, no arrancar hierbas adventicias por sistema y por supuesto no utilizar pesticidas ni productos químicos.

El diseño de un bosque comestible abarca desde la asociación de plantas de todo tipo que cooperen y colaboren entre ellas para alcanzar un ecosistema equilibrado hasta métodos y técnicas para reconstruir y regenerar suelo.

Un bosque comestible debe presentar plantas  de todo porte: herbáceas, arbustivas, arbóreas, trepaderas, así como que cumplan diferentes funciones: leguminosas que fijen el nitrógeno, caducifolias que aporten hojarasca, que actuará como acolchado para retener la humedad y evitar la erosión, así como aportar nutrientes al suelo, plantas que con su porte den sombra a las que lo necesitan etc.

Diferentes estratos de un bosque comestible

Diferentes estratos de un bosque comestible

A parte de la producción de alimentos, un bosque comestible es un refugio de biodiversidad, retienen carbono, refrescan el clima local y retienen agua.

Por todo ello, la permacultura en general y los bosques comestibles en particular presentan un potencial enorme tanto para satisfacer necesidades humanas como para regenerar el planeta al que pertenecemos ante los procesos de desertificación, cambio climático, pérdida de biodiversidad, etc. causados por el actual modelo de civilización que no harán más que agravarse en los próximos años.

En la producción de alimentos la permacultura imita el funcionamiento de los bosques, ecosistemas que de forma autónoma se regeneran y fertilizan el suelo. Es por ello que la permacultura se conoce también como la agricultura del no hacer: no arar la tierra, no arrancar hierbas adventicias por sistema y por supuesto no utilizar pesticidas ni productos químicos.

Estrategias
Cierre de ciclos naturales: la autogestión de los residuos caseros puede ser clave en un futuro próximo. Las primeras huelgas de recogida de basura se han producido en barrios periféricos y de clases trabajadoras de Jerez de la Frontera. El gallinero es un complemento ideal para el huerto pues las gallinas se comen los desechos vegetales no aprovechables por el ser humano. Otra manera de aprovecharlos es criando lombrices que generan humus muy nutritivo. Por último las heces humanas pueden gestionarse sin necesidad de desagüe, mediante wc secos donde se depositan en cajones mezcladas con materiales secantes. Estos residuos pueden compostarse de forma tradicional o mediante lombrices dando como resultado un compost apropiado para árboles.

Otras Estrategias:

  • Estanques de peces y plantas nitrófilas para orines.
  • Cocinas solares, hornos y calentadores solares con materiales reciclados.
  • Colectores y filtros de agua pluvial.
  • Okupación de casas propiedad de especuladores y bancos.
  • Reparado de ropa y calzado.
Cocina solar construida con materiales reciclados: cartón y papel de aluminio.

Cocina solar construida con materiales reciclados: cartón y papel de aluminio.

Huertos urbanos:
Mediante cesión de un particular, acuerdo con las administraciones locales u ocupaciones vecinales establecer huertas de autoconsumo e intercambio. Los huertos urbanos y los bosques comestibles aseguran la soberanía alimentaria pues conservan variedades y semillas locales.

Bosques o jardines comestibles: mediante cesión de un particular, acuerdo con las administraciones locales u ocupaciones vecinales. El trabajo comienza con la regeneración del suelo desapelmazándolo si este está muy duro o encostrado aunque siempre sin voltear el suelo.

Seguidamente se pueden cultivar especies herbáceas de rápido crecimiento (cobertura de suelo): trébol, altramuz, guisantes… así como “acumuladores dinámicos”, especies que captan minerales del subsuelo y que los hacen aflorar cerca de la superficie: consuelda, ortiga, diente de león, así como algunas plantas medicinales y aromáticas: valeriana, borraja, menta. El crecimiento de estas plantas y las hierbas adventicias se deberá controlar, segándolas de vez en cuando y esparciéndolas sobre el suelo en formación.

Tras este paso opcional se procede a la selección de plantas. El diseño se basa en los niveles anteriormente descritos: árboles, arbustos, trepaderas y hortalizas. Se sigue este orden para situarlos, pero hay que considerar que empezarán a producir en orden inverso, lo cual equivale a que los primeros años las hortalizas ocuparán la mayoría de espacios, después empezarán a desarrollarse los arbustos y finalmente los árboles cubrirán gran parte del espacio, excepto las zonas que nosotros delimitemos.

Un bosque comestible está diseñado para evolucionar con el tiempo: las plantas que predominan al principio pueden dejar paso a otras que ocuparán su lugar.

Sembrando los plantones y recuperando semillas de la anterior cosecha en Cantagaia.

Sembrando los plantones y recuperando semillas de la anterior cosecha en Cantagaia.

Los retos que tenemos por delante para llegar al pleno desarrollo de estas estrategias y su influencia en la sociedad son por tanto y básicamente tres: empoderar a la ciudadanía en el conocimiento de saberes tradicionales útiles, recuperar espacios privatizados por el poder económico e investigar  y desarrollar nuevas estrategias  y técnicas de autosuficiencia y sostenibilidad

Curso compostaje y vermicompostaje

Curso Compostaje y Vermicompostaje “L’Hort de Casa Meva”, Barcelona

Lugar: C/ Vidal i Guasch 49 Bajos. Barcelona ciudad.
Horario: 18h a 20h
Precio: 18.90€/persona
Tel: 636353620 / 93 354 13 21
email: ideasgeorgina@gmail.com

De nuevo traemos información sobre los cursos que el Colectivo L’Hort de Casa Meva está impartiendo periódicamente en Barcelona. En esta ocasión nos adentramos en el mundo del vermicompostaje, es decir, el compost de humus de lombriz.

El curso es un monográfico sobre cómo preparar tu propio compost para abonar tu huerta de manera sencilla y práctica a partir de los residuos orgánicos, tiene una duración de dos horas y será impartido por el docente  Joan Solé. Biólogo. Autor: “El Huerto ecológico.Un oasis de vida“.

Se ofrecerá el próximo 28 de Marzo, Viernes. Quedan pocos días así que si estás interesad@ sigue este enlace para apuntarte o recibir más información.

 

Aula Curso Vermicompostaje

Aula Curso Vermicompostaje