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Ca La Fou. Colonia Ecoindustrial Postcapitalista. Por Zemos98

El experimento Ca La Fou

Los días 10, 11 y 12 de mayo tuvo lugar en la localidad catalana de Vallbona d’Anoia el tercer aniversario del proyecto Colonia Industrial Postcapitalista Calafou, desarrollado como proyecto autónomo de colectivización asociado a la CIC, la Cooperativa Integral Catalana.

En Calafou, según ellos mismos proclaman: “están creando, desde la sociedad civil, un espacio cooperativista, pacífico y sostenible para el desarrollo de alternativas productivas, tecnológicas y de vivienda.” En Mayo de 2010 estos más de mil catalanes adquirieron conjuntamente una colonia industrial de 28.000 m2 y 27 viviendas que pasaron a autogestionar siguiendo los principios de autogestión, asambleísmo, permacultura, ecología y sostenibilidad y albergando proyectos de carácter productivo y eco-social regulados siempre bajo unas estrictas normas de solidaridad, ética social y sostenibilidad.

Según la propia CIC, “una Ecoxarxa es un espacio de intercambio y auto-organización bioregional, que promueve el desarrollo de la actividad de autogestión en todos los ámbitos de la vida (de una manera integral). La moneda social es una herramienta de intercambio de bienes, servicios y conocimientos (…)

Este tercer aniversario de uno de los procesos de transformación social y colectivización más importantes y punteros de Europa coincide con la 34ª jornada asamblearia donde, entre otros asuntos, se debatirán estrategias para la difusión de su moneda social: el ecu, un valor de intercambio creado por la CIC sin ningún tipo de carga impositiva ni de plusvalía y que puede intercambiarse por bienes, productos, horas de trabajo o servicios.

Las jornadas son abiertas al público ya que se encuentran inmersos en un proceso de expansión para darse a conocer que denominan “revolución integral”. Para Enric Durán, conocido activista catalán responsable de la estafa de medio millón de euros en créditos no devueltos a 39 entidades bancarias con el objetivo de denunciar el sistema financiero y utilizar ese dinero en fines sociales y que en 2008 le valió el apelativo de “Robin Hood de la banca”, La Cooperativa es integral  “Por un lado, porque cubre todas las partes de una economía: producción, consumo, comercialización, financiación y una moneda propia. Por otro, queremos cubrir todas las necesidades a nivel económico: alimentación, vivienda, educación, salud, energía, transporte, etc.” (Entrevista Periódico Diagonal Cantabria). En estas jornadas se pretendía, entre otras muchas cosas, abrir al público un modelo de vida ecosostenible, eficiente, moderno y que funciona.

 

Enric Durán durante una charla en el Festival Rototom por Gianluca La Bruna_Rototom Festival, 2010

Enric Durán durante una charla en el Festival Rototom por Gianluca La Bruna_Rototom Festival, 2010

Objetivamente, la CIC es una evolución del concepto de Ecoxarxa. De hecho puede decirse que el sistema monetario social integrado en CIC está basado en las experiencias de proyectos anteriores como la Ecoxarxa del Montseny y de la asociación Xarxa Eco de Tarragona. Según la propia CIC, “una Ecoxarxa es un espacio de intercambio y auto-organización bioregional, que promueve el desarrollo de la actividad de autogestión en todos los ámbitos de la vida (de una manera integral). La moneda social es una herramienta de intercambio de bienes, servicios y conocimientos que promueven las Ecoxarxas y que sirven para construir un sistema de relaciones económicas al margen del capitalismo. Una Ecoxarxa fomenta fomenta la economía y las relaciones humanas de forma local, con el objetivo de cubrir nuestras necesidades básicas sin necesidad de utilizar el euro, creando mecanismos de ayuda entre las personas y permitiéndonos desarrollar nuevas habilidades más allá de las puramente profesionales…” Actualmente existen 15 Ecoxarxas integradas en una red catalana bajo la organización de la CIC.

En la comarca D’Anoia, donde están asentados los 28.000 m2 de esta ecoxarxa o ecoaldea de Calafou, los vecinos han visto como durante 3 años los integrantes de la Ecoxarxa se han afanado por rehabilitar este antiguo complejo textil plagado de naves industriales medio derruidas y en completo desuso y deterioro hasta convertirlo en lugar habitable donde tienen lugar talleres, clases de todo tipo, se cuidan docenas de huerto orgánicos y se realizan toda clase de trabajo y servicios. Y todo, como hemos dicho, integrado en un sistema de moneda social justo y sin plusvalías con las que hacer beneficio. Finalmente en 2010 la CIC pudo adquirir los derechos de la antigua colonia textil Marçal, convirtiéndola en lo que hoy es uno de los experimentos de autosuficiencia más exitosos de toda Europa.

La Cooperativa es integral, según Durán,  “Por un lado, porque cubre todas las partes de una economía: producción, consumo, comercialización, financiación y una moneda propia. Por otro, queremos cubrir todas las necesidades a nivel económico: alimentación, vivienda, educación, salud, energía, transporte, etc.

Para celebrarlo ese mismo verano llevaron a cabo un campamento de puertas abiertas en el que participaron personas y colectivos de todas las edades. Además, según escribe el propio Durán en su blog: “…En ese momento también se convirtió en un espacio de reflexión, formación y generación de proyectos de futuro por el movimiento del 15-M. Otro objetivo importante de estas jornadas fue el de apoyar la rehabilitación y adecuación del espacio de Ca la fou, para llenarlo de actividad y de vida. El campamento fue un éxito, asistieron cientos de personas a lo largo del campamento, por lo que fue un trabajo intensivo para activar este gran reto. Por otro lado, las Jornadas asamblearias que se celebraron aquel verano, sentaron las bases para dinamizar la Renta básica y la remuneración de tareas, la toma de decisiones, las cuotas y la economía y la dinamización de comisiones. De este modo, emergió con fuerza el proceso de auto-organización de la cooperativa, contando además con el nacimiento del proyecto de Calafou, como ejemplo tangible y real de la creación de una sociedad mejor.”

3 años después, en el marco de las Jornadas de celebración de este tercer aniversario, se han vuelto a desarrollar unos días de convivencia, ferias mercado y otra serie de eventos para dar a conocer la gestión que  la CIC está llevando a cabo en Calafou. Cualquiera puede participar. Según Durán en “Diagonal Cantabria”: “Cuando la gente rellena el formulario para hacerse socio puede decidir en qué modo participar: como consumidores, contribuyendo con tareas organizativas, produciendo… A nivel organizativo, se trata de funcionar a través de una asamblea mensual a nivel catalán, más una asamblea permanente que trata cosas urgentes y se tiene que reunir como mínimo dos veces al mes, y luego comisiones de trabajo transversales –gestión económica, consumo, difusión…– y grupos temáticos –alimentación, salud, transporte…– que completan la estructura. Esta estructura a nivel catalán, se reproduce en los grupos locales para que cada vez haya más autonomía y coordinación.”

Finalmente en 2010 la CIC pudo adquirir los derechos de la antigua colonia textil Marçal, convirtiéndola en lo que hoy es uno de los experimentos de autosuficiencia más exitosos de toda Europa.

Es básicamente ese sistema de gestión basado en dos pilares: asambleísmo y grupos de trabajo responsabilizados, la base del éxito de las experiencias que la CIC está gestionando en suelo catalán y de las que la Colonia Calafou es uno de sus mayores exponentes. El compromiso de los habitantes de la cooperativa es máximo y eso se refleja en los principios de los habitantes con la Ecoxarxa. Todo está recogido en sus documentos pertinentes y gestionado por los grupos de trabajo correspondientes.

Para algunos, ésta idea de autogestión asamblearia entra de lleno en confrontación con la de “uso de moneda propia”. Durán aclara que: “Se trata de empezar con un saldo 0 y, a medida que vamos intercambiando, quien ofrece un servicio o un bien genera un saldo positivo y está creando moneda, y quien lo contrata genera un saldo negativo. Hemos acordado hasta que márgenes negativos aceptamos, el margen de confianza que nos damos, aunque este margen puede ir creciendo a medida que el usuario tiene más participación en el sistema. Se permite cambiar euros a moneda social en relación uno a uno, pero no al revés, de moneda social a euros…”. De todas formas, y aunque el sistema de moneda social integrada es un claro avance en el desarrollo social al margen del sistema capitalista, está claro que el aspecto netamente financiero no es lo único que diferencia este modelo de ecoaldeas con el de otros conceptos de participación ciudadana o gestión de recursos públicos: La idea de “pasar a la acción”, es decir, de que cada habitante sea responsable de una parcela de la sociedad en la que vive de manera activa y de que ello genere una sinergia de acciones es esencial para comprender el funcionamiento de este tipo de mini-sociedades, aparentemente perfectas.

La colonia de Calafou se encuentra en Vallbona D’anoia y sus puertas están abiertas, previo aviso, para todo aquél que quiera conocerlos.

 

Trabajadores de La Cooperativa "La Esperanza", Buenos Aires (Argentina)por Matias Benedetto

El renacer de la consciencia ecológica II: El nuevo consumidor y las nuevas alternativas

Si en la primera parte de este reportaje pasábamos revista a algunas de las manifestaciones de este “renacer de la consciencia ecológica” tales como la permacultura o la bio-construcción, aquí pasaremos analizaremos otros aspectos no menos importantes como son el consumo de productos ecológicos o los sistemas de cooperativismo social.

El consumo de productos ecológicos y biológicos se está generalizando, y esta tendencia se percibe incluso en las grandes cadenas de distribución y supermercados. Son varios los motivos que llevan a un consumidor a cambiar sus hábitos de consumos. La sociedad es cada vez más consciente de lo que consume y se preocupa por la procedencia de los alimentos. El aumento continuo del consumo de productos ecológicos en España (según el estudio del comportamiento del consumidor realizado por la Universidad de Jaén) se debe a factores sociodemográficos y económicos. El tipo de demanda viene dado por los distintos modelos de distribución. Esta tendencia se da tanto en países desarrollados como en países pobres.

El principal consumidor mundial de productos ecológicos es EEUU, seguido del mercado europeo. Los países que más consumen productos de este tipo dentro de la UE son Alemania, seguido de Francia, Reino Unido, e Italia. También debemos destacar a Canadá. En términos de consumo per capita los países que más destacan son Suiza, Dinamarca, Suecia, Alemania, Reino Unido e Italia. España se encuentra en tercera posición dentro del grupo de países productores que más superficie destina a la Alimentación Ecológica en Europa y es el noveno país productor mundial.

Me pregunto, ¿qué sentido tiene trasladar un producto tan común como una manzana desde el otro hemisferio por muy ecológico que sea?

Aunque el nivel de consumo en España está aun muy alejado de los países del centro y del Norte de Europa, el 35% de los productos eco que se consumen en Europa proviene de España. La creciente producción de alimentos ecológicos en España y la aún escasa demanda hace que el 80 o 90% de esta producción se destine a los mercado exteriores. No obstante, las estadísticas más recientes (Estudio Ecovalia, Asociación Valor Ecológico) demuestran que a pesar de la crisis el consumo de productos ecológicos ha aumentado en España desde 2011 prácticamente un 7%.

Ecovalia en Biocultura Valencia 2013 por LarutanaturaL

Ecovalia en Biocultura Valencia 2013 por LarutanaturaL

Los factores y variables del comportamiento “ecológico” o “no ecológico” vienen determinados por la edad, el nivel de renta, de estudios, de clase social y de distribución demográfica. Así, hay un mayor grado de consumo ecológico dependiendo de:

  • Edad,
  • Núcleo urbano o rural,
  • Renta o status social,
  • Nivel de educación.
  • Pero es una tendencia generalizada donde las variables que más influyen son al fin y al cabo las psicográficas y de conocimiento medioambiental.

Como hemos dicho, son varios los motivos que llevan a un cambio en los hábitos de consumo, desde un aumento de la consciencia por el entorno, a una mayor preocupación por la calidad o por los procesos de producción. Según cuál es la preocupación o el enfoque  encontramos distintas empresas y cooperativas que centran sus esfuerzos en la producción de alimentos,  ya sean:

  • Productos Ecológicos, que no utilizan químicos, pesticidas o aditivos artificiales.
  • Productos Directamente Orgánicos (a veces denominados “Biológicos”), que además tienen un respeto hacia el entorno y medio ambiente.
  • Productos del Comercio justo, centrados en respetar los derechos de los implicados en la cadena de producción y distribución.
  • Productos de Proximidad, con sistemas de distribución cercana y de productos de temporada, que reducen el petroleo/gasolina contenido en el producto y en el precio final o la energía utilizada en su producción.

Para ejemplo, una anécdota. En el Albert Heijn, una de las cadenas de supermercados más importantes de Holanda, puedes encontrar unas manzanas ecológicas fantásticas que vienen de Nueva Zelanda. Me pregunto, ¿qué sentido tiene trasladar un producto tan común como una manzana desde el otro hemisferio por muy ecológico que sea?

En lo que se refiera a alimentación, cada vez hay más iniciativas que se centran en estos aspectos. Con esta misma filosofía nacen los huertos urbanos, que cada vez más encuentran su espacio en la ciudad, hasta el punto que han crecido en un 5% en los últimos 5 años. También hay que destacar otros ejemplos como es la integración de estas actividades en las escuelas (como lo demuestra el reciente Concurso de Huertos Ecológicos de Escuelas Primarias y Secundarias), o la integración de la horticultura también entre la gente mayor y gente con dificultades de expresión o motriz que han encontrado en la actividad agraria una terapia que estimula el desarrollo humano.

Bitcoins físicas (moneda fuera del sistema) por Zach Copley

Bitcoins físicas (moneda fuera del sistema) por Zach Copley

De esta misma forma nacieron las primeras cooperativas a mediados del siglo XIX (Owen), cuando la revolución industrial y el capitalismo alcanzan su máximo apogeo. En ese mismo tiempo se experimentan con nuevos sistemas de producción; ya sea la producción en cadena o presentando nuevos modelos de ciudades productivas autosuficientes como eran las colonias o inclusive los kibutz judíos. Las cooperativas nacen como una alternativa al capitalismo puro, en un principio sin embargo con el objetivo de formar agrupaciones para el abastecimiento de las materias primas, o el abaratamiento de los costes sin variar los métodos y procedimientos de producción. El corporativismo se aplica en todos los sectores: Agricultura, Minería, Industria, Construcción, Venta y Servicios. La primera cooperativa en España apareció en 1956.

La creciente producción de alimentos ecológicos en España y la aún escasa demanda hace que el 80 o 90% de esta producción se destine a los mercado exteriores. No obstante, las estadísticas más recientes (Estudio Ecovalia, Asociación Valor Ecológico) demuestran que a pesar de la crisis el consumo de productos ecológicos ha aumentado en España desde 2011 prácticamente un 7%.

El principio de la empresa cooperativa es la eliminación del lucro del accionista o unidad empresarial en beneficio del productor en proporción al excedente creado y por el bienestar de los asociados. La finalidad de la cooperativa es contribuir al cambio económico y social, buscando la creación de riqueza partiendo de una mejora de los medios de producción y en busca del bienestar de los asociados. Por esto último, la cooperativa pone énfasis en la formación de los socios y el intercambio de información, erradicando así el individualismo y eliminando la competencia proporcionando una mayor diversificación. Las relaciones entre socios deben ser de igualdad y con los mismos derechos. Se aplica la regla de proporcionalidad o equidad. Mientras que las ganancias en la empresa tradicional son proporcionales al capital invertido, haciendo así más rico al rico, en la cooperativa los beneficios se reparten en proporción a las operaciones que cada uno ha realizado: quién más produce, más comercializa y más gana. La agrupación no sólo debe tener un sentido económico sino también social.

No obstante, el objetivo de la asociación corporativa puede variar mucho de una asociación a otra, dependiendo de las relaciones que se establezcan, ya sea con objetivos legales, fiscales, contables, de gestión comercial, administrativa o logística.

Unos de los grandes ejemplos hoy en día es Empresas Mondragón, que a pesar de tratarse de una asociación cooperativa ha sido premiada como una de las empresas mas competitivas y con mayor beneficio a nivel mundial, beneficio que revierte tanto en la empresa como en la sociedad. Al otro lado del charco, en Buenos Aires (Argentina) la Cooperativa “La Esperanza” se ha convertido en todo un paradigma. que se dedica a la fabricación de productos de extracción y ventilación de aire, tales como purificadores, extractores y ventiladores. Se conformó en agosto del 2009 después de quebrar la empresa CLER. Allí, 8 de los trabajadores que han estado ligados al proyecto desde los inicios han lanzado su propia marca: Laes.

Para más información acerca de cómo crear una asociación cooperativa podéis consultarnos directamente a través de nuestra red Asesoramiento.

El Salón Alimentaria en España, líder en toda Europa, es un ejemplo más de cómo los productos ecológicos han ido en aumento los últimos años: crecieron en 2009, en plena crisis, un 11% en cuota, suponen 200 empresas y un total de 454 millones de euros de facturación anual.

A continuación también encontraréis un listado de las 10 ferias más importantes ecológicas a nivel peninsular:

Unos de los grandes ejemplos hoy en día es Empresas Mondragón, que a pesar de tratarse de una asociación cooperativa ha sido premiada como una de las empresas mas competitivas y con mayor beneficio a nivel mundial, beneficio que revierte tanto en la empresa como en la sociedad.

Antes de acabar, quisiera destacar ciertas iniciativas que ponen de nuevo de relieve estos cambios de paradigma que estamos viviendo. La crisis ha impulsado nuevas formas de comercio o intercambio basadas en la creación de divisas desligadas de los mercados y de los intereses económicos. En los últimos años han aparecido varios ejemplos de la llamada Moneda Social o Divisa Social. Lo importante de estas monedas es la filosofía que las conforma, así su valor real no se basa en la reserva de oro o el bien natural que los soporta, sino en el valor intrínseco del objeto que se intercambia o comercializa. La primera divisa virtual en aparecer fue en Suiza y se conoce con el nombre de WIR (www.wir.ch). Son muchas las monedas virtuales y todas tienen el mismo fin, desligarse de los bancos. Un ejemplo más es el Bitcoin, o moneda de Bristol, o el Res que es una moneda en Bélgica (www.res.be) que ya puede utilizarse en Francia o en Catalunya. La Social Trade Organization (STRO), una organización holandesa que puso en circulación una divisa de conciencia ecológica y mayor ética social, así ha creado el primer software y plataforma bancaria libre del mundo http://www.cyclos.org. El Ecosol es otra moneda virtual de creación para el mercado catalán, creada con el soporte de STRO.

Son muchas las iniciativas que buscan crear sinergias, espacios, ofertas, posibilidades, foros y otros soportes destinados a crear entornos físicos y político-organizativos de convivencia y relaciones sostenible a nivel económico, social y humano. Os animamos a conocerlas y a investigar sobre ellas y esperamos que estos dos artículos os sirven de base para ello..